La tragedia ocurrida esta semana en Ecatepec, Estado de México, en la que se vio involucrada una pipa de gas de doble remolque o conocidas como“full” ha vuelto a poner sobre la mesa las restricciones a aplicar a este tipo de transporte para que circulen en las carreteras federales.

 

El año pasado en los días 12 y 20 de abril en las carreteras de México-Toluca y en la Carretera Federal 180, en el tramo Álamo-Potrero, Veracruz, se presentaron dos accidentes causados por vehículos de carga que provocaron la muerte de 7 y 44 personas respectivamente.

 

A consecuencia de estos accidentes la Secretaría de Comunicaciones y Transportes renovó los certificados de condiciones físico-mecánicas de todos los permisionarios de carga, pasaje o turismo que circulan en el país, incluyendo los equipos doblemente articulados como el vehículo que estuvo involucrado en Ecatepec. En ese caso, es una pipa doblemente articulada que transportaba gas LP, a la que se le desprendió el segundo remolque que derribó la barrera de la carretera y explotó al caer.

 

También se suspendió la aplicación del artículo segundo transitorio de la NOM-012-SCT-2-2008 Sobre el peso y dimensiones máximas con los que pueden circular los Vehículos de autotransporte que transitan en las vías generales de Comunicación de jurisdicción federal, que autorizaba temporalmente 4.5 toneladas de peso adicional al máximo permitido en los camiones doblemente articulados de carga.

 

Esta NOM 012 permite en las carreteras federales vehículos doblemente articulados con un peso bruto total de hasta 75 toneladas y una longitud de hasta 31 metros. Pero esta NOM dejará de estar en vigor a finales de este mes, por lo que es probable que sea prorrogada mientras que un cuerpo de expertos convocados por la SCT decide sobre eventuales modificaciones de la norma o la creación de una nueva, lo que ha enfrentado a los miembros de la industria.

 

Por un lado están lo usuarios del transporte quienes afirman que el peso de la carga no es un factor en los accidentes que en los últimos meses se han presentado en las carreteras, sino que son consecuencia de la falta de cumplimiento de las normas de condiciones físico mecánicas, mismas que deben ser reforzadas, afirmando que la evidencia demuestra que los accidentes se han debido a las condiciones de los vehículos y las fallas de los conductores.

 

Para los usuarios, encabezados por la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) reducir la capacidad de los vehículos de transporte, especialmente los doblemente articulados, genera inseguridad al ser necesarios más camiones y viajes, aumenta el costo de los productos al consumidor y genera un mayor daño a la infraestructura y un aumento en el consumo de combustibles con el consecuente daño ecológico.

 

En el otro extremo están las organizaciones de transportistas como la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) y la Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas (Amotac) quienes han criticado los transportes doblemente articulados por considerarlos demasiado peligrosos para la población y dañinos para la infraestructura carretera. Ellos consideran que al disminuir el peso de la carga transportada conlleva a un mejor desplazamiento de las unidades en la carretera, menor desgaste del vehículo, ahorro en mantenimiento, mayor número de empleos, reactivación de la economía y sobre todo, mejor seguridad para los usuarios de las carreteras y puentes nacionales.

 

Además, los transportistas señalan que en un afán de abatir costos se sobrecargan las unidades o se usan vehículos de tamaños excesivos, por lo que llaman la atención sobre las restricciones que los fabricantes establecen para cada tipo de vehiculo y sus condiciones ideales de operación. Por ejemplo, un tracto camión con motor de 450HP transmisión de 18 velocidades y diferenciales de 46,000 libras, está diseñado para arrastrar hasta 25 toneladas, pero al ser parte de un transporte doblemente articulado puede arrastrar el doble.

 

El hecho es que según un análisis de siniestralidad del Instituto Mexicano del Transporte señala que el número de accidentes en los que se han visto involucrados vehículos doblemente articulados se ha incrementado notablemente, pasando de 60 accidentes en 2006 a 122 en 2009, continuando esta tendencia en los años subsecuentes. Además en 2009 existieron 159 casos en los que se desprendió el remolque.

 

México es uno de los países que permite más peso para el autotransporte en la red federal de carreteras con 75.5 toneladas, pues en Estados Unidos es de 36.3 toneladas, en la Unión Europea el promedio es de 40 toneladas y en Canadá de 63.

 

Y en medio del conflicto se encuentra el resto de los usuarios de carreteras y los que viven a orillas de las mismas, sin respetar por cierto el derecho de vía.

 

 

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