Generalmente al fallecer una persona, después del proceso de duelo, tenemos que empezar a poner los papeles y documentos en orden. En algunos casos puede ser que se desconozca si el fallecido contaba con algún seguro de vida, incluyendo aquellos que se derivan de la contratación de productos y servicios financieros como tarjetas de crédito o créditos hipotecarios.

 

Para esos casos la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) suscribieron en 2006 el convenio que creo el Sistema de Información sobre Asegurados y Beneficiarios de Seguros de Vida (SIAB-Vida), y en 2009 se incluyó en la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros.

 

A través de este sistema el público en general puede solicitar información para determinar si un familiar que ha fallecido tenía contratada una póliza y de ser el caso, con qué institución y quiénes son los beneficiarios.

 

La solicitud se realiza ante la CONDUSEF y esta a su vez la canaliza a la AMIS, que la transmite a sus agremiados para que verifiquen en su sistema si hay una póliza a su favor.

 

De ser positiva la respuesta, y el solicitante es el beneficiario, la CONDUSEF le indicará a que aseguradora debe acudir, cuál es el número de póliza y la fecha de inicio de la vigencia para hacer la reclamación del seguro.

 

Los usuarios que se encuentren interesados en realizar una consulta sobre un seguro de vida de alguien fallecido deberán cumplir con los siguientes requisitos: presentar solicitud y acompañarla con el acta de defunción del presunto asegurado.

 

Además, se debe presentar identificación oficial del solicitante o representante legal, y comprobar el interés legal que lo anima (si se es padre, madre, cónyuge, concubino, hijo nacidos dentro o fuera del matrimonio, primo, sobrino, nieto).

 

Estos requisitos deberán presentarse en cualquiera de las oficinas de atención al público de la CONDUSEF para que ésta inicie las gestiones correspondientes ante la AMIS, que a su vez realizará las consultas con las aseguradoras afiliadas.

 

Es importante recordar que para que el seguro sea válido, entre otros aspectos, el asegurado debió haber estado al corriente en el pago de sus primas y que sus beneficiarios tienen un plazo límite de cinco años para reclamarlo contando desde que se conoció el fallecimiento o la existencia del seguro a su favor, de acuerdo con la Ley Sobre el Contrato de Seguro.

 

En este enlace encontrará la guía del servicio y el formato de solicitud.

 

 

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