El fin de semana pasado, después de siete años de denuncias por parte de los vecinos de la zona  y la presión de diversas organizaciones protectoras de animales, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México, en coordinación con autoridades Federales, así como de Salud, Seguridad, la Procuraduría de Justicia del Estado de México y el municipio, rescataron a 44 perros entre schnauzers, chihuahueños, fox terriers, french poodles, yorkshire, pomerania, criollos que se encontraban hacinados en jaulas, desnutridos, muertos de hambre, entre inmundicia, excremento acumulado  y cadáveres de otros perros en estado de putrefacción.

 

Se presume que era un criadero clandestino en que se experimentaba para crear tallas más pequeñas y se les mutilaban las cuerdas vocales.

 

Al igual que el resto de la las legislaciones para la protección de animales en nuestro país, la Ley Protectora de Animales del Estado de México no otorga a las autoridades las facultades suficientes para realizar una inspección o cateo en un inmueble e incautar los animales que se encuentren en riesgo, por lo que el mecanismo utilizado fueron las disposiciones en materia ambiental por presuntas responsabilidades por daño al subsuelo y alcantarillas por residuos peligrosos como amonio, ácidos y resinas.

 

Desgraciadamente este no es el único caso de crueldad que ha trascendido. En Agosto de 2012, 15 perros fueron rescatados de una casa en la que estaban amarrados a los muebles, otros animales ya estaban muertos y fueron devorados en parte por los otros animales que estaban en un extremo estado de desnutrición. Tuvieron que pasar dos días, porque los rescatistas legalmente no podían entrar al inmueble.

 

En Tepic, Nayarit unos menores de edad que, utilizando a dos perros de raza pitbull, torturaron con crueldad extrema a un perro callejero  hasta la muerte.

 

En Fresnillo, Zacatecas se presume que un perro fue mutilado por miembros del crimen organizado, usándolo para practicar, cortándoles cada una de sus patas delanteras.


En esta revista electrónica ya hemos señalado que la crueldad hacia los animales debe dejar de ser un asunto menor y sancionarse en todos los estados de la República, ya que estudios demuestran que se traduce en ausencia de empatía, que posteriormente puede llevar a la comisión de delitos graves contra otras personas.

 

En otros países de habla hispana el maltrato a los animales es considerado delito. Así en España el artículo 337 del Código Penal sanciona con un año de cárcel el maltrato injustificado a los animales domésticos. Este artículo se incluyó en 2004, después de conocerse el caso de 15 perros que fueron maltratados y desangrados hasta la muerte.

 

En Chile, los actos de maltrato o crueldad con animales, son castigados con la pena de presidio menor en su grado mínimo (61 a 540 días) según el artículo 291 bis del Código Penal.

 

En Brasil, el Nuevo Código Penal establece que quien maltrate o abandone un animal podrá ser condenado hasta por cuatro años de cárcel. Si el animal ha sufrido una lesión irreparable para toda la vida, la pena rodearía los seis años de prisión.

 

En Argentina, el que maltrate o realice actos de crueldad a los animales es sancionado con prisión de quince días a un año, según dispone la  Ley Nacional N° 14.346 Malos Tratos y Crueldad a los Animales.

 

En Estados Unidos, en ocho estados la sanción contra el maltrato a los animales incluye evaluaciones psicológicas o el tratamiento psiquiátrico.

 

En nuestro país, en el Estado de Nayarit el maltrato a los animales es sancionado en el Código Penal de la entidad con penas que van de tres días a tres años de prisión. 

 

El maltrato a los animales también puede ser un antecedente de trastornos de conducta o conducta criminal, trastornos de personalidad y un factor criminógeno para cometer delitos contra la integridad corporal, sexual y la vida. Un estudio arrojó que el 71% de los abusadores, el 56% de los delincuentes violentos y el 46% de los homicidas sexuales, habían maltratado en su infancia a animales. 

 

La crueldad hacia los animales también se identifica como una de las tres conductas características de la sociopatía, conocidas como la “Triada homicida” o la “Triada de Macdonald”  (en inglés The Threat to Kill), las dos restantes son la piromanía y la enuresis. Al menos dos de estas conductas se han encontrado en asesinos seriales, por lo que estas conductas no deben pasarse por alto.

 

Además de lo que implica para los animales, insistimos que bajo las condiciones actuales de nuestra sociedad, debemos de sancionar penalmente la crueldad contra los animales.

 

 

Con información de sinembargo.mx

 

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