En cualquier tema existen los extremos. Actualmente hemos visto una lucha feroz de la industria del entretenimiento por sus derechos de autor, principalmente en la red, pero por el otro existen autores que  a pesar de que la ley los protege ven violentados sus derechos, por quién menos se lo esperan.

 

Es el caso de la Cámara de Diputados que en su campaña de publicidad ha estado haciendo uso de las imágenes de un mural grabado en madera obra del artista mexicano Adolfo Mexiac “Las Constituciones de México” que data del año 1992, pero se niegan a cubrir la licencia de derechos de autor correspondiente, con el argumento de que no se cuenta con presupuesto para ello. 

 

 

“La Cámara de Diputados violó la ley al utilizar una imagen para promocionarse sin pedir permiso y autorización y ya los demandamos”, aseguró Paul Achar Zavalza, presidente de la Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plásticas (SOMAAP).  “No es mucho lo que estamos pidiendo, pero tienen que pagar, lo dice la ley, es un derecho”, por lo que presentarán una demanda civil".

 

Conforme  a la Ley Federal los artistas plásticos tienen derecho a  cobrar una regalía por la comunicación, transmisión o distribución pública de la obra y a autorizar o prohibir la reproducción por cualquier medio. Achar aseguró que tuvieron un problema similar con la Cámara de Senadores, pero “ellos sí reconocieron su error y pagaron los derechos correspondientes”.

 

La SOMAA tiene como objetivo proteger a sus socios, recaudar y entregar a los mismos las cantidades que por concepto de regalías se generen en su favor por el uso de sus obras.

 

La página de la Sociedad señala que “estas utilizaciones de la obra plástica pueden ser de diversos tipos. Algunas veces se trata de la reproducción de la obra en forma impresa, y en otros casos puede tratarse de su uso dentro de obras audiovisuales para ser difundidas a través del cine, la televisión, internet , etc. o bien su grabación en videogramas, lasser disc, DVD o cualquier otro medio análogo.” 

 

Mal ejemplo sienta la Cámara de Diputados, violando las leyes que elaboran y el estado de derecho.

 

 

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