En la ciudad de Mexicali, Baja California, un médico decidió utilizar una imagen de Kim Kardashian en un espectacular para promover sus servicios, lo que no le hizo ninguna gracia a la actriz por lo que amenaza con demandar al cirujano plástico. Cuando el sitio de noticias del espectáculo TMZ habló con el médico y le pregunto si tenía el permiso de Kardashian, respondio: "¿Que? Obviamente yo no hablé con Kim Kardashian. No tengo su número."

 

Tal vez el médico no se haya percatado de que está violando el derecho a la imagen de la artista e inclusive la Ley Federal del Derecho del Autor.

 

La imagen personal es nuestra apariencia física, la cual puede ser captada, reproducida, publicada y divulgada por diversos medios. El derecho a la propia imagen es uno de los llamados derechos de la personalidad que la Corte define como el derecho de decidir, en forma libre, sobre la manera en que una persona elige mostrarse frente a los demás.

 

El derecho a la imagen tiene un aspecto positivo y negativo. El aspecto positivo es el derecho a obtener, reproducir y publicar la propia imagen y a autorizar a terceros que lo hagan. El aspecto negativo consiste en el derecho a evitar o prohibir lo anterior, si no existe un consentimiento expreso o tácito previo del titular del derecho para ello. Está fue la razón por la que se ordenó la suspensión provisional de la autorización para la exhibición del documental Presunto Culpable.

 

Para los actores, actrices, modelos, deportistas, la imagen personal trae aparejados beneficios económicos. En el caso de Kim Kardashian es muy significativo porque ella vive de ofrecer su imagen para publicitar diversos productos y explotar su imagen y su vida en un programa de televisión.

 

En nuestro país el derecho a la imagen está garantizado en la Ley Federal del derecho de Autor, en los artículos 86 a 88. Estas disposiciones establecen que el retrato de una persona sólo puede ser usado o publicado, con su consentimiento expreso, o bien con el de sus representantes o los titulares de los derechos correspondientes. Dicha autorización puede revocarse, no así cuando existió una remuneración, siempre que la imagen se utilice en los términos y para los fines pactados.

 

Si el doctor no cuenta con la autorización, está violando los derechos de la celebridad, que puede implicar una infracción administrativa pero también demandas por indemnización de un daño moral y tal vez daños y perjuicios, ya que Kardashian presume que su cuerpo no es producto de cirugías estéticas, por lo que el anuncio va en contra de la imagen que vende al vincularla con estos procedimientos.

 

Pero también están los derechos del fotógrafo que tomó la imagen que aparece en el anuncio. Los fotógrafos tienen la facultad de explotar económicamente de manera exclusiva sus obras o permitir que terceros obtengan usufructo de ellas mediante licencias, y tienen derecho a que se les paguen regalías por la explotación de su obra. La responsabilidad en este caso podría ser hasta penal ya que la fracción III del artículo 424 del Código Penal Federal, sanciona con seis meses a seis años de cárcel y de trescientos a tres mil días multa a quien use en forma dolosa, con fin de lucro y sin la autorización correspondiente obras protegidas por la Ley Federal del Derecho de Autor.

 

Tal vez si el doctor retira de su publicidad la imagen de Kardashian ahí termine el asunto, pero desgraciadamente el uso de imágenes protegidas por derechos de autor para anunciar este u otros servicios o bienes es más común de lo que debería.

 

 

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