Es común ver en algunos restaurantes las rocolas o sinfonolas del siglo XXI, que son digitales, y que reproducen música o videos al gusto del consumidor, por el depósito de unas monedas. Sobre su uso la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia (SOMEXFON) ha implementado una campaña para que la operación de estos aparatos se regularice y paguen las regalías que correspondan.

 

Así, la SOMEXFON está invitando a los propietarios o usuarios de estos aparatos a que adquieran las licencia correspondiente para 2012, con un valor de $5,000.00 por aparato, que ampara los derechos de comunicación pública y de reproducción.

 

La SOMEXFON señala que este pago comprende lucro directo y derecho de fijación. El derecho de fijación, lo definen como la autorización de las copias de los fonogramas en los discos duros de los aparatos para que sean copias legales.

 

El lucro directo es el pago que corresponde efectuar a quien se beneficia con la música de manera directa, hecho que se presenta en el caso de las sinfonolas, ya que la emisión de la música es su negocio.

 

Y también los restaurantes tienen que pagar derechos. La SOMEXFON señala que la licencia de los restaurantes es por el lucro indirecto, ya que al incorporar la música a su establecimiento se están beneficiando de manera indirecta de la misma. Lo mismo sucede con otro tipo de establecimientos como son: centros nocturnos, discotecas, bares, antros, fondas, estéticas, etcétera.

 

El derecho de los miembros de SOMEXFON para percibir esta remuneración nace del artículo 131 bis de la Ley Federal del Derecho de Autor, que a la letra dice “Los productores de fonogramas tienen el derecho a percibir una remuneración por el uso o explotación de sus fonogramas que se hagan con fines de lucro directo o indirecto, por cualquier medio o comunicación pública o puesta a disposición”.

 

El concepto del uso con fines de lucro indirecto esta previsto en el segundo párrafo del artículo 11 de la Ley, dice “se reputará realizada con fines de lucro indirecto su utilización cuando resulte en una ventaja o atractivo adicional a la actividad preponderante desarrollada por el agente en el establecimiento industrial, comercial o de servicios de que se trate”.

 

Aunque el cobro de estos derechos se ha estado realizando desde hace algunos años, el concepto de lucro indirecto aún genera problemas como en el caso de los restauranteros de Puebla, quienes a través del presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados local, Luis Javier Cué de la Fuente, señalan que “la SOMEXFON está hostigando a sus socios y en general al sector con estos cobros (el pago de derechos por con la instalación de rocolas), que no son obligatorios cubrir, ya que su giro es la venta de comida y bebidas” afirmando que “la música utilizada para ambientar los establecimientos no representa un ingreso, por lo que pidió a sus representados no dejarse sorprender por estos requerimientos de pago”.

 

Tal vez para algunos el pago de estos derechos aunque legal, no resulta justo. En cualquier caso, si las partes no logran conciliar sus posiciones, siempre podrán acudir  a los tribunales para definir quien tiene la razón.

 

 

Más información en www.eleconomista.com y www.somexfon.org.mx

 

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