En Ciudad Juárez ocurrió un incidente que inicialmente parece absurdo. En los medios se destaca que agentes de tránsito multaron a un niño de seis años y le decomisaron su motocicleta de “juguete” por haber impactado contra una camioneta al no haber respetado una señal de alto, cuando se dirigía con su vehículo al parque del fraccionamiento Rinconada de Salvárcar.

Al intentar llegar al jardín, ubicado a una cuadra de su casa, Gael se atravesó a la conductora de la camioneta Xterra de modelo reciente y la impactó. La afectada llamó a Tránsito y agentes del área de Peritos tomaron conocimiento del accidente, determinando la responsabilidad del menor, a quien le aplicaron una multa con los motivos 52-A por la colisión con agravantes y el motivo 48 por la falta de licencia y trasladaron la minimoto al corralón.

Finalmente, por la ola de protestas los agentes de tránsito serán sancionados por haber infraccionado al menor, la multa de $2,500.00 que le aplicaron se canceló y le devolvieron su minimoto.

Las crítica a los agentes no se hicieron esperar, destacando sobre su escasa capacitación y criterio que se demostró al actuar como lo hicieron.

Inclusive, la denuncia que presentó la propietaria de la camioneta a Xterra, Cinthia Ramírez Vázquez, por daños, fue rechazada por el Ministerio Público del fuero común “debido a la imputabilidad del niño”.

Tal vez en el asunto no sólo debe limitarse a que se trata de un juguete y un niño. La mini moto es una Motovox modelo MBX10, de 75 cc y 2.5 caballos de fuerza, capaz de desarrollar una velocidad máxima de 40 Km/h. El fabricante señala que el vehículo es recomendado para mayores de 16 años, y en el caso de menores “pueden requerir la supervisión de un adulto”.

El manual del propietario incluye una serie de advertencias: “Esta mini moto se ha creado para jóvenes pilotos que pesen menos de 75kg con experiencia básica”. “Evite utilizar este vehículo en superficies pavimentadas, incluyendo, de manera enunciativa más no limitativa, autopistas, aparcamientos, aceras y calzadas. Nunca  utilice este o cualquier otro vehículo para uso en el campo, en la vía pública,  camino o autopista ya que estará violando las leyes y restricciones de tránsito locales”.

En Estados Unidos hay estados en los que existe una prohibición específica para la circulación de estos vehículos en la vía pública, principalmente porque no cuentan con direccionales, espejos y luces, además que no pueden ser asegurados o registrados, y no han sido diseñados para deslizarse en el asfalto o concreto. Además que por su tamaño no resultan visibles para el resto de los conductores.

El reglamento de vialidad y tránsito al definir al vehiculo, señala que es “todo aparato impulsado por un motor o cualquier otra forma de propulsión humana, de tracción animal o mecánica en el cual se lleva a cabo la transportación de personas o de cosas, utilizando las vías terrestres del Municipio de Juárez”, pero el reglamento omite hacer una referencia o establecer una restricción a la circulación de este tipo de vehículos en la vía pública, es decir banquetas, avenidas, ejes viales, bulevares, libramientos, arterias, calzadas, calles, callejones, plazas y paseos, ni establece las medidas de seguridad que deben de llevar, por lo que se hace necesario legislar sobre el tema.

Por otra parte, como señaló el ministerio público, el menor jurídicamente no es responsable de sus actos por lo que no tiene responsabilidad penal, pero el asunto no debe ni puede quedarse ahí, ya que el que no exista un incidente de tránsito o un delito no es impedimento para que por la vía civil se demande a los padres, ya que al existir un daño, ellos están obligados a repararlo, más aun si se determina que el incidente fue causado por el niño o por una actuación negligente de ellos.

 

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