El pasado 24 de octubre de 2011 se público en el Diario Oficial de la Federación la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, conocida también como Ley 5 de junio, que fue creada a raíz de la tragedia ocurrida en la guardería ABC en Hermosillo, Sonora, “encaminada a reforzar el andamiaje jurídico para atender y vigilar el establecimiento, funcionamiento y operación de los establecimientos para el cuidado infantil”.

 

Aunque esta ley ordena las deficiencias que presentaba el Sistema Nacional de Guarderías y Estancias Infantiles, deja temas pendientes que deben regularse en el Reglamento de la ley, que deberá publicarse el 23 de abril de 2012 a más tardar, fecha que vale la pena tener presente para darle seguimiento.

 

El reglamento debe ordenar el funcionamiento del Registro Nacional de Centros de Atención, que debe concentrar la información de los Centros de Atención de los sectores público, social y privado que presten estos servicios, identificándolos en sus distintas modalidades y tipos, manteniendo actualizada la información. Asimismo, al existir conforme  a la ley registros estatales, el Reglamento debe definir la competencia en cada uno de estos ámbitos.

 

El Reglamento también debe establecerr la forma en que se autorizará la operación de cada Centro de Atención, los requisitos para cada modalidad y tipo, y la realización de las visitas de verificación administrativa que deberán realizarse mínimo cada seis meses.

 

Y lo más importante, debe complementar las medidas de seguridad y protección civil aplicables en los centros de atención previstas en la ley, tales como rutas de evacuación, señalización y avisos, extintores y detectores de humo y cualquier otra medida necesaria para prevenir y/o proteger de cualquier situación de riesgo o emergencia a los niños usuarios de los Centros de atención.

 

Por otra parte, también en abril de 2012, deberá instalarse  el Consejo Nacional de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, mismo que deberá elaborar un diagnóstico sobre el estado que guardan los Centros de Atención a nivel nacional.

 

Si bien la ley sienta las bases para un mejor sistema de guarderías, podemos decir que el sistema se encuentra inacabado o regulado solo en una primera fase.

 

La segunda fase comprende el citado Reglamento, que además de abarcar los temas ya señalados, debe ser más extenso sobre temas como la alimentación, higiene, educación, recursos humanos, etcétera, pero sobre todo en seguridad y protección civil.

 

Asimismo, las legislaciones en materia de protección civil, en el orden federal y estatal, deben adecuarse con el fin de establecer las condiciones de seguridad de niñas y niños en los Centros de Atención.

 

Pero cualquier disposición por perfecta que sea, de nada sirve si no es aplicada por las autoridades responsables. Por eso no debemos olvidar que el Dictamen emitido por el Tribunal Pleno en la facultad de investigación 1/2009 sobre el incendio ocurrido en la Guardería ABC establece que las medidas de seguridad vigentes en la fecha del siniestro que tenían que cumplirse para que un establecimiento pudiera funcionar como guardería eran adecuadas para proteger la vida de los niños.

 

En el caso de la Guardería ABC quedó “…probado que se dejaron de cumplir una serie de medidas de seguridad contenidas en diversos instrumentos normativos y que tampoco se dio el seguimiento correspondiente para verificar que la guardería subsanara las deficiencias que se habían detectado.” Es decir, si el Instituto Mexicano del Seguro Social, del Gobierno del Estado de Sonora y del Ayuntamiento de Hermosillo hubieran cumplido sus deberes, en ningún caso hubiera tenido lugar una tragedia de las dimensiones como la que ocurrió el cinco de junio de dos mil nueve en la Guarderia ABC."

 

El Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de junio y todos aquellos interesados en este tema debemos estar vigilantes que las autoridades elaboren adecuadamente y emitan con oportunidad el Reglamento, y que incluya, como dice el dictamen, una supervisión y vigilancia, con parámetros muy rigurosos, del cumplimiento de todas las medidas de seguridad tendientes a proteger la vida y la integridad física de los niños que se encuentran en establecimientos públicos y privados dedicados a su cuidado”, ya que esa será la base para que el nuevo sistema opere a plenitud a partir del 25 de octubre de 2012.

 

Y lo más importante, debemos estar vigilantes de que esas medidas de seguridad y protección se apliquen, si no, de nada habrá servido el esfuerzo, pero sobre todo, las vidas sacrificadas.

 

 

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