Esta semana se analizará por parte de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el juicio interpuesto por la Sociedad Mexicana de Directores y Realizadores de Obras Audiovisuales en contra de TV Azteca.

 

La Sociedad inició la controversia por la violación de los derechos morales de los cineastas Carlos Carrera, director del largometraje La mujer de Benjamín, y Gabriel Retes, realizador de la cinta Bienvenido Welcome, ya que cuando estas películas fueron exhibidas en la televisora, se suprimieron escenas, se mutiló la banda sonora, se llevó a cabo una sobreexposición de publicidad y anuncios, entre otros, con la autorización del productor exclusivamente.

 

Después de haber pasado por las distintas instancias, el asunto será analizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero el proyecto de resolución preocupa a los autores.

 

El proyecto señala que la televisora no es responsable del acto de mutilación de las películas, ya que adquirió de un tercero las películas, quien autorizó las modificaciones.

 

Los autores consideran que de resolverse el juicio a favor de Tv Azteca, se volverían nugatorios los derechos morales, pues cualquiera podría ignorar su deber legal de observarlos, alegando que, "contra la voluntad del autor, un particular autorizó a alguien para ignorar derechos de autor por medio de un mero contrato".

 

Víctor Ugalde, presidente de la Sociedad de Directores, destaca que el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, organismo responsable de la implementación del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, en su observación general 17, señaló que los estados deben impedir que terceros infrinjan el derecho de los autores de reivindicar la autoría de sus producciones científicas, literarias o artísticas, y que deformen, mutilen o modifiquen dichas producciones, por lo que considera que la Suprema corte debe otorgarles la protección.

 

El presidente de la Sociedad señala también que en otras países en donde se ha plateado esta misma controversia, (Francia, Italia y Suecia), los tribunales han condenado, invariablemente, a las televisoras por violación a los derechos morales de autor.

 

La Corte deberá definir si esto constituye una violación del derecho constitucional a la cultura, la libre expresión y la libertad creativa, y la decisión afectará los derechos morales de todos los autores en general, al establecer un precedente que puede perjudicarles.

 

El asunto fue atraído por la Corte en abril pasado a solicitud del ministro José Ramón Cossío, para que determinara si la alteración de películas viola la libertad de expresión y el derecho a la información por medio de la llamada noción de censura previa indirecta.

 

 

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