La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis entre Tribunales Colegiados de Circuito No. 242/2010, estableció que la sola prueba pericial de orina, no es suficiente para probar que una persona cometió homicidio o lesiones de forma culposa por conducir en estado de ebriedad o bajo influjo de narcóticos.

La Primera Sala considera que la prueba de orina debe valorarse con otros elementos, como el juicio clínico de expertos y las testimoniales correspondientes, como lo establecen las legislaciones del estado de Chiapas y del Distrito Federal, a fin de acreditar que “el estupefaciente influyó en la conducta del sujeto activo", ya que la existencia de metabolitos sólo demuestra el consumo, pero no que la persona estaba bajo la influencia de alcohol o drogas o los efectos que tuvieron sobre ella al conducir.

Los integrantes de la Sala recalcaron que para estar en condiciones de agravar la pena se debe contar con pruebas idóneas que demuestren  que el sujeto no tenía las facultades exigidas para conducir con seguridad y por ello se produjeron el homicidio o las lesiones.  Eso solo puede conocerse a través de conocimientos científicos, con los que no cuenta el órgano jurisdiccional para resolver lo que en derecho proceda.

 

Demostrar el consumo a través de la prueba de orina, no demuestra necesariamente que el sujeto estaba bajo la influencia de alcohol o drogas, y que eso influyó en el modo de conducir.

 

Es por criterios como este que la capacitación sobre el nuevo sistema de justicia penal debe fortalecer las etapas de entrevista e interrogatorio de los detenidos, la investigación científica del delito y la revisión de las evidencias, ya que es en ellas cuando se generan las pruebas necesarias para sostener las acusaciones.

 

www.miabogadoenlinea.net