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Categoría: El Derecho y México
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En Chihuahua esta frase se aplica como anillo al dedo en el caso de Carmela Aguirre Moreno. 

El ministerio público federal y el juez actuaron con gran celeridad, ya que la denuncia se presentó el 3 de septiembre y en menos de dos días esta persona ya había sido consignada, tomando en cuenta que el poblado donde se encontraba esta a un día de camino de la cabecera municipal. Además, se espera que en dos semanas se tenga lista la sentencia correspondiente. 

Este es el modelo de justicia al que aspiramos, y desearíamos que todos los delitos fueran atendidos con tal celeridad, más aun en el ambiente de inseguridad que se vive en este Estado. 

Ella está acusada de lo que en el Código Penal Federal se define como Delitos Contra el Ambiente y la Gestión Ambiental, específicamente se trata de un delito contra la biodiversidad previsto en la fracción II artículo 418, y que comúnmente se conoce como tala ilegal, que tienen una pena que va de seis meses a nueve años de prisión. Carmela Aguirre Moreno es una indígena Raramurí. 

El Ministerio Público Federal la consignó por haber arrancado mil 71 árboles. Ella reconoce que arrancó alrededor de 20 árboles de su parcela, mismos que habían sembrado unos ejidatarios, y que los arrancó porque nadie le pidió permiso, además de que encontró el lugar lleno de alambre de púas. La parcela la usa para la siembra de maíz y frijol y no tiene ningún ingreso monetario.

 

Es triste que el sistema de impartición de justicia se aplique con tal celeridad en casos como estos, en donde además parece que en el fondo no hay tanta justicia como debería.

 

Fuente El Universal  

 
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