El pasado miércoles se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las reformas al Reglamento de la Ley General de Población, con las que se pondrá en marcha el programa de la cédula de identidad.

 

El día 12 de enero, la Secretaría de Gobernación anunció que la primera etapa del registro arrancará en Baja California, Colima, Chiapas, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León, y gradualmente se extenderá a otras entidades federativas del país.

 

 

Según Gobernación el registro se integrará “con los datos de identidad jurídica de los menores (acta de nacimiento certificada o carta de naturalización), su identidad física a través de características biométricas (diez huellas dactilares, fotografía del iris de ambos ojos y fotografía del rostro), vinculadas a través de la Clave Única de Registro de Población (CURP)”

 

También explican que la Dirección General del Registro Nacional de Población e Identificación Personal de la Secretaría de Gobernación, en coordinación con los Gobiernos de las entidades federativas, acudirá paulatinamente a todas las escuelas de educación básica a levantar la información necesaria.

 

Como sucedió en otras ocasiones, se reavivó la controversia sobre el tema. El IFE se opone porque considera que es duplicar la credencial de elector para votar con fotografía; el gasto que implicaría la emisión de una nueva herramienta de identificación personal, y que la nueva cédula desplace en la preferencia de la ciudadanía la Credencial de Elector, afectando el Padrón Nacional de Electores.

 

. El Instituto Federal de Acceso  a la Información y de Protección de Datos Personales (IFAI), exige que el gobierno garantice la protección a los datos contenidos en el Renapo, para que no se haga un mal uso de ellos.

 

El pleno de la Comisión Permanente exhortó a la Secretaría de Gobernación para que se abstenga de implantar, instrumentar y aplicar cualquier medida tendente a la puesta en marcha del proyecto de la cédula de identidad ciudadana, hasta en tanto no haga llegar a ambas Cámaras del Congreso de la Unión toda la información técnica, jurídica, económica y administrativa necesaria sobre el tema, incluyendo las proyecciones de impacto social, presupuestal y jurídico de dicha iniciativa.

 

La realidad es que el debate en cuanto a la emisión de la cédula de identidad no está abierto. Desde 1973 se establece su emisión en la Ley General de Población vigente, pero el gobierno y las fuerzas políticas del país han sido negligentes en su emisión.

 

La Cédula de Identidad Ciudadana debe ser el documento oficial de identificación, en términos del artículo 104 de la ley. La credencial para votar con fotografía no es una identificación oficial, “es el documento indispensable para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho de voto” conforme al artículo 176 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales y sólo se ha convertido en un instrumento de identificación de forma convencional por las medidas de seguridad que implica,

 

En realidad la controversia no debe radicar en la cédula, sino en los registros, tanto el Nacional de Ciudadanos pero especialmente el Nacional de Menores de Edad y la Cédula de Identidad Personal, prevista en el reglamento, que es la que se otorgará a los menores de edad y que contendrá la codificación del iris

 

La ley deja en libertad a la Secretaría de Gobernación para establecer la información que debe contener el Registro Nacional de Ciudadanos, y se conforma con los datos de los mexicanos y mexicanas de dieciocho o más años, y según el decreto de reformas al reglamento incluye fotografía, huellas dactilares, imagen del iris y firma del ciudadano. No se prevé que la Cédula de Identidad Ciudadana incluya estos datos.

 

El cuanto al Registro de Menores de Edad, el artículo 89 de la ley señala que se conforma con “los datos de los mexicanos menores de 18 años, que se recaben a través de los registros civiles”, pero en las reformas al Reglamento se adiciona que también incluirá  “la fotografía, las huellas dactilares y la imagen del iris, que para tal efecto recabe el Registro Nacional de Población”. De aquí puede surgir la primera controversia, ya que el Registro Nacional de Población no tiene facultad expresa para recabar información de los menores.

 

A la población en general le preocupa el uso que se pueda hacer de esta información, pero la realidad es que los gobiernos federal y locales ya cuentan con mucha información sobre nuestras personas, tales como huellas digitales estampadas en actas de nacimiento, pasaportes y licencias; nombre, integrantes de nuestra familia y domicilio a través del IMSS, nuestras propiedades a través del predial y el Registro Público; etc. etc., sólo que el gobierno ha sido ineficiente para vincular todas estas bases de datos.

 

Sin duda que el tema es controvertido, pero también debemos de reconocer que se trata de una medida de seguridad necesaria. En los Emiratos Árabes Unidos desde 2001 todos los puertos de entrada cuentan con equipos de identificación de iris que controla la entrada a ese país, que evita el ingreso de personas indeseable, logrando detectar a la fecha a unos 330,000 individuos que han intentado ingresar con documentación falsa.

 

Pero la medida debe ser implementada con cautela y respetando el Estado de Derecho, o se enfrentarán a problemas como los d el Reino Unido, en donde se eliminó el Registro Nacional de Identidad, por la presión de la sociedad, ya que se consideraba que violentaba la libertad de las personas al incluir en el registro información biométrica.  El registro del iris se sigue utilizando en ese país, aunque de forma voluntaria y con el fin de agilizar la migración.

 

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