Dicen que la tercera es la vencida, y después de dos intentos fallidos el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, finalmente ha inscrito a la cocina tradicional mexicana en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

La UNESCO reconoce que la “cocina tradicional mexicana es un modelo cultural completo que comprende actividades agrarias, prácticas rituales, conocimientos prácticos antiguos, técnicas culinarias y costumbres y modos de comportamiento comunitarios ancestrales” y que la misma es una “expresión de la identidad comunitaria y permiten fortalecer los vínculos sociales y consolidar el sentimiento de identidad a nivel nacional, regional y local.”

 

Asimismo acepta que” los elementos básicos del sistema son: el maíz, los fríjoles y el chile; métodos de cultivo únicos en su género, como la milpa  y la chinampa; procedimientos de preparación culinaria como la nixtamalización; y utensilios especiales como metates y morteros de piedra”.

 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, entidades que encabezaron esta iniciativa, destacaron que lo que hoy se come en México “en lo esencial no difiere de la que se comía en el pasado remoto, debido a que la base constituida por el maíz, el frijol y el chile siguen teniendo total vigencia, conformando entre sí un sistema alimentario”.

 

Para la propuesta, se tomó a la cocina michoacana como ejemplo representativo de la cocina mexicana, ya que abarca gran parte de los ingredientes, incluidos el maíz, el frijol y el chile.

 

El proceso para que una actividad cultural se reconozca como “patrimonio inmaterial de la humanidad”, nace de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, misma que fue aprobada por el Senado, ratificada y promulgada en abril de 2006.

 

Dicha Convención considera patrimonio inmaterial a las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y habilidades que se transmiten de generación en generación dando a los grupos y comunidades un sentimiento de identidad y continuidad que se considera esencial para el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana

 

Este reconocimiento contribuirá a promover el turismo cultural en México y establecer programas, proyectos e iniciativas financiados  a través del Fondo de Patrimonio Inmaterial y de otros fondos de la UNESCO, que se enfocan en la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. 

 

México suma ya 251 expresiones de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, lo que obliga cada vez más a que se expida una legislación en la que se proteja este patrimonio, en concordancia con el derecho a la cultura, como lo señala el investigador Ugo Fernández Muñoz.

 

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