Por considerarla una profesión de alto riesgo, las compañías aseguradoras han optado por restringir la venta de seguros de vida para los trabajadores de los medios de comunicación, o aplicar una sobretasa a la prima correspondiente.

La política adoptada por las instituciones de seguros trascendió cuando la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez inició los trámites para renovar la póliza colectiva que tiene para sus socios.

Todo parece indicar que existe la instrucción de que no se renueven ni se contraten pólizas grupales respecto a profesiones consideradas riesgosas como son policías, pilotos y periodistas, en estados como Chihuahua, Tamaulipas y Coahuila de Zaragoza.

Esto obedece a que al otorgar una cobertura de seguro, es esencial que las empresas aseguradoras realicen un estudio sobre la posibilidad de que se presente el riesgo asegurado, inclusive se trata de una obligación prevista en la Ley General de Instituciones y Sociedades  Mutualistas de Seguros.

Para apreciar el riesgo, es fundamental en los seguros de vida la ocupación de la persona que se esta asegurando, y la mayor o menor probabilidad de que se presente el siniestro, lo que servirá para variar las condiciones del seguro, en particular lo relativo a la prima, que obviamente será mayor para aquellos casos en que haya mayor exposición al riesgo.

Las compañías de seguros tienen dentro de sus clasificaciones actividades que representan un riesgo adicional al estándar de la población, como las actividades relacionadas a la seguridad pública, el alpinismo, motociclismo y automovilismo, y ahora, el periodismo. Esa mayor exposición implica que de aceptar asegurarlos, se les aplique una prima adicional.

En 2009 fueron asesinados 13 profesionales de la comunicación, en una estadística que convirtió a México en el país más riesgoso de América Latina para el ejercicio del periodismo, por encima de Colombia.

Ciudad Juárez, por su parte, es considerada por algunos como la ciudad más violenta del mundo. A principios de 2009, Jorge Aguirre, director de la revista electrónica La Polaka, se refugió en territorio estadounidense tras recibir amenazas de muerte. En 2008 también buscaron protección en Estados Unidos los periodistas Emilio Gutiérrez, del Periódico del Noroeste, de Sinaloa, y Horacio Nájera, corresponsal en Ciudad Juárez del periódico Reforma.  Reporteros sin Fronteras tiene informes de varios periodistas que han dejado de ejercer el oficio a causa de la violencia en los estados de Michoacán, Durango, Chihuahua y Sonora.

Inclusive la Comisión Nacional de Derechos Humanos considera que ejercer el periodismo en México es una profesión de alto riesgo.

Fuente: Diario de Ciudad Juárez

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