El periódico la Jornada publicó el pasado jueves la reclamación que hace una ex empleada de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, ALDF, tras haber sido despedida por un diputado por estar embarazada.

 

En la denuncia de hechos que esta mujer presentó ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, expone que trabajó en la Comisión de Ambiente y Protección Ecológica de la Asamblea, durante 13 años, hasta que el diputado del Partido Verde Ecologista Mexicano,  José Alberto Couttolenc Güemez le pidió la renuncia “para que tuviera más tiempo para descansar en casa y cuidar de su embarazo”.

 

 

En México no es causal de despido el embarazo de las mujeres. Incluso, la costumbre que tienen algunos patrones, incluyendo a la administración pública, paradójicamente, de solicitar un certificado de no embarazo para contratar a una mujer, es ilegal.

 

La afectada de este caso, Norma Angélica Sandoval, firmó su renuncia tras haber consultado el caso con Jorge Diazconti Villanueva, director de lo contencioso del área jurídica de la Asamblea, quien le mencionó, según dicho de la afectada, que “sería muy difícil probar los hechos”, y que lo mejor era firmar la renuncia “por relevo de cargo”, pues de lo contrario podría perder su derecho al finiquito, además de que podría tener problemas de tipo administrativo y legal.

 

Los derechos laborales son irrenunciables por lo que no se pierden.

 

Sin embargo, tras la firma de la renuncia y la aceptación del finiquito, la afectada podría intentar impugnar dichos documentos ante las autoridades laborales. Por lo pronto, está intentando una demanda por discriminación en contra del diputado Couttolenc.

 

Frente a estas situaciones de despido injustificado, donde se solicita amablemente la renuncia, es importante contar con la asesoría de un abogado para conocer los derechos laborales y saber, con conocimiento, las consecuencias legales de firmar una renuncia, de negociar o de demandar al patrón.

 

Fuente La Jornada

 

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