Mano con alianzas matrimoniales

En decisión de la Segunda Sala, no se puede negar la pensión de viudez cuando concurra más de una concubina

En sesión del 14 de febrero, y después de haberse rechazado dos proyectos de sentencias, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió por mayoría de votos declarar inconstitucional que la Ley del Seguro Social establezca que, si la persona asegurada o pensionada por invalidez tenía varias relaciones de concubinato, ninguna tendrá derecho a recibir la pensión de viudez.

Lo anterior no significa que el Instituto del Seguro Social deba pronunciarse sobre las relaciones de concubinato, sino determinar si quienes se presentan como concubinas cuentan con esta calidad y de ser así, dividir el monto de la pensión entre las concurrentes, sin pronunciarse sobre quién tiene mejor derecho.

El caso se refiere a la pretensión de una mujer que vivió 50 años en concubinato con un asegurado. Cuando se presentó a reclamar la pensión de viudez, le dijeron que otra mujer había demostrado ser concubina al haber tenido un hijo con el asegurado fallecido. Al insistir, le comunicaron que, de conformidad con el artículo 130 de la Ley del Seguro Social, ninguna de ellas tenía derecho a la pensión de viudez.

El artículo, que fue reformado en 2023 en cuanto a redacción inclusiva, se lee así:

Artículo 130. Tendrá derecho a la pensión de viudez la o el que fuera cónyuge de la o el asegurado o la o el pensionado por invalidez. A falta de cónyuge, tendrán derecho a recibir la pensión la concubina o el concubinario de la o el asegurado o pensionado por invalidez, que haya vivido durante al menos los cinco años que precedieron inmediatamente a la muerte de aquél, o la persona con la que hubiera tenido hijos, siempre que ambos hayan permanecido libres de matrimonio durante el concubinato, o la persona que hubiera suscrito una unión civil con la o el asegurado o la o el pensionado. Si al morir el asegurado o pensionado por invalidez tenía varias o varios concubinas o concubinarios, ninguno de ellos tendrá derecho a recibir la pensión.

Para resolver la cuestión, se tomó en consideración el derecho a la seguridad social y la protección a la familia.

Respecto del primer aspecto, se concluyó que “la pensión por viudez se constituye en un derecho que, por un lado, reconoce y legitima una forma de dependencia económica y, por otro, garantiza la subsistencia de quienes hayan sido cónyuges o vivido con la persona asegurada en esa calidad. De tal forma que, en su carácter de derecho a la seguridad social de las familias de las personas aseguradas, tampoco se les puede reducir o restringir este derecho sin justificación alguna.”

Respecto del segundo aspecto, se recordó que “la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido en múltiples ocasiones que la familia es un concepto social y dinámico, por lo que su protección debe comprender todas sus formas de integración, sin atender a un estereotipo o modelo determinado. Lo anterior, pues el elemento común es la existencia de lazos afectivos, sexuales, de identidad, solidaridad y compromiso mutuos de quienes desean tener una vida en común.”

En sus decisiones, la Segunda Sala ha reconocido dos escenarios para la procedencia de la pensión de viudez: Cuando se acredite que coexisten una persona en calidad de cónyuge y otra de concubina o concubino, y, cuando se acredite que coexisten dos o más personas en calidad de cónyuges.

Al analizarse la constitucionalidad del artículo en cuestión, se concluyó que en su redacción actual, y tomando como base el amparo en revisión 750/201816, “no existe justificación jurídica para que la norma condicione el acceso a los derechos de seguridad social mediante el otorgamiento de una pensión de viudez, a un modelo de familia o vínculos afectivos prestablecido que, además, ignora la realidad existente.”

La decisión podría generar dudas, pues se parte de que el concubinato tradicionalmente se ha definido como la unión de hecho de un hombre y una mujer, ambos libres de matrimonio y sin impedimento para contraerlo, que viven de forma constante y permanente, generando derechos y obligaciones al procrear hijos o manteniendo la convivencia.

Sin embargo, al juzgar con perspectiva de género, nos encontramos que, como en el caso, hay ocasiones en que la esposa o la concubina desconocen que el hombre tuvo una segunda y hasta tercera relación en la que procreó hijos y dejarlas sin protección, sería perjudicial para ellas y sus hijos. Así, no se trata de validar que un hombre pueda tener esposa y varias otras mujeres, sino de proteger a esas mujeres, permitiendo que todas accedan a los beneficios de seguridad social del hombre fallecido. Como se menciona en la decisión, en estos casos los beneficios se dividen proporcionalmente entre las mujeres, lo que significa que van a tener acceso a menos de lo que les hubiera correspondido si el esposo o concubino hubiera mantenido su palabra de fidelidad, pero algo es mejor que nada.

Con estas decisiones la Suprema Corte está reconociendo que existen estas realidades. Lo ideal sería que se educara a los hombres a sostener sus promesas y a mantenerse en la verdad. No se puede obligar a nadie a mantenerse unido a quien no quiere, pero la ocultación de otra familia es un acto de cobardía.

Más información scjn.gob.mx

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