Camiones de transporte público

 

Reforma a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, aprobada en Diputados, precisa los derechos de las personas sordas

En la sesión del 30 de noviembre, la Cámara de Diputados aprobó una importante reforma a la Ley General de Movilidad y seguridad Vial para reformar términos y precisar los derechos de las personas sordas y usuarias de la lengua mexicana de señas.

La iniciativa fue presentada el 27 de septiembre por el diputado de Movimiento Ciudadano, Salomón Chertorivski Woldenberg, y fue elaborada con la consulta y apoyo de la Coalición de Personas Sordas, A.C., conformada en 2008 para proteger su derecho lingüístico y el respeto de la lengua de señas mexicana como primera lengua.

La iniciativa presentada señala que el término “discapacidad en materia lingüística”, usado en el artículo 22 de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, “no guarda relación conceptual ni normativa con la terminología usada ni en la Convención sobre los Derechos de las personas con discapacidad, ni en la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad. No es, además, es un término inclusivo para la doctrina resultante de los estudios sobre la discapacidad desde el abordaje del modelo social o bien, de los estudios sobre derechos lingüísticos, también acorde a ese modelo.

“El término de discapacidad en materia lingüística da pie al equívoco sobre una dificultad o deficiencia lingüística, lo que implicaría un serio retroceso a los derechos reconocidos de la comunidad sorda hablante de lengua de señas y que a continuación mencionamos brevemente:

“- En México, la Lengua de Señas Mexicana se reconoció como patrimonio de la comunidad de personas sordas en 2005.

“- La [Convención sobre los Derechos de las personas con discapacidad] reconoce como derecho la promoción de la identidad lingüística y cultural de las personas sordas.”

La propuesta, en este sentido, promueve eliminar el término “discapacidad en materia lingüística” por personas “sordas hablantes de lenguas de señas”, además de incorporar el concepto de accesibilidad cognitiva, para garantizar el derecho a la movilidad de la comunidad sorda.

El diputado Chertorivski retoma en su documento la definición de accesibilidad cognitiva proporcionada por el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas: “La accesibilidad cognitiva se puede entender como el derecho a comprender la información que nos proporciona el entorno, a dominar la comunicación que mantenemos con él y a poder hacer con facilidad las actividades que en él se llevan a cabo sin discriminación por razones de edad, de idioma, de estado emocional o de capacidades cognitivas.”

De esta forma, en la reforma que la semana pasada fue aprobada en la Cámara de Diputados, la accesibilidad cognitiva se incluye en la definición de accesibilidad del glosario establecido en el artículo 3 de la Ley, para quedar como sigue:

“Accesibilidad: Las medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con los demás, al entorno físico, el transporte, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información, la accesibilidad cognitiva y otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público, tanto en zonas urbanas como rurales e insulares”.

Si bien, aunque de forma todavía deficiente, se han empezado a tomar acciones para permitir que las personas con discapacidad de movilidad puedan ser autónomas, no se ha tomado en cuenta a la población con otras discapacidades.

Así, la reforma plantea hacer accesible el transporte público también para las personas sordas, lo que facilita su inclusión laboral y educativa, ya que podrán acudir a sus centros de trabajo o escolares con autonomía y mayor eficiencia.

En este sentido, se ha aprobado adicionar un segundo párrafo al artículo 46 de la mencionada ley de movilidad, que se refiere a la información en el transporte, para señalar: “Cuando se trate de personas hablantes de lenguas indígenas o de lengua de señas mexicana o regional, la atención deberá prestarse asegurando que la comunicación se lleve a cabo en su propia lengua.”

¿Qué significa en la práctica lo anterior? Entiendo que conductores de vehículos del transporte público deberán aprender la lengua mexicana de señas para poder comunicarse con los pasajeros que la utilicen. ¿Es posible esta capacitación? ¿Se trata de un objetivo real que va a ser impulsado localmente o también metemos esta reforma en la lista de los deseos?

No encontré cifras sobre la población que en México emplea la lengua mexicana de señas. La organización SIL México, con base en el Censo INEGI 2020, estima que unas 300,000 personas sordas son usuarias de la lengua mexicana de señas. Sin embargo, la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en un artículo publicado en 2020, señala que “se estima que en México existen más de 700 mil personas sordas que necesitan desarrollarse e integrarse a la sociedad de la misma manera que el resto de la población.”

Pese a que es una lengua más usada que muchas lenguas indígenas, muy pocas personas fuera de la comunidad de sordos la conoce. Para que no quede la inclusión de las personas sordas en esa lista de deseos, quizá más de nosotros deberíamos aprenderla.

Por lo que respecta a la iniciativa, ha sido enviada a la Cámara de Senadores para que siga su trámite legislativo.

Más información diputados.gob.mx

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción vinculando y concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Pin It