Niño sonriendo

 

Cámara de Diputados aprobó dictamen de reformas para incorporar el principio de crianza positiva de niñas, niños y adolescentes

En la sesión del 8 de septiembre, la Cámara de Diputados aprobó un dictamen de reformas a la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para incorporar la obligación de quienes ejercen la patria potestad de educar bajo el principio de la crianza positiva.

El dictamen aprobado en Diputados recoge las ideas presentadas en varias propuestas de reformas a la mencionada ley general para incorporar en nuestro sistema jurídico el concepto de crianza positiva, reforzando la reforma de 2021 que prohíbe el castigo físico a niñas, niños y adolescentes.

En el dictamen de la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia, se acordó incorporar en el artículo 4 de la ley una fracción VII Bis que define la crianza positiva como el conjunto de prácticas de cuidado, protección, formación y guía que ayudan al desarrollo, bienestar y crecimiento saludable y armonioso de las niñas, niños y adolescentes, tomando en cuenta su edad, facultades, características, cualidades, intereses, motivaciones, límites y aspiraciones, sin recurrir a castigos físicos ni a tratos crueles y humillantes, salvaguardando el interés superior de la niñez con un enfoque de derechos humanos.

Se trata de una definición que recoge varios elementos importantes como el deber de cuidado y protección, el tomar en cuenta no solo edad sino facultades, intereses, características, etc., de las niñas, niños y adolescentes en su formación, y la disciplina positiva que no es violenta.

En 2021 se reformó el Código Civil Federal y la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir a “la madre, padre o cualquier persona en la familia” que “utilice el castigo corporal o cualquier tipo de trato y castigo humillante como forma de corrección o disciplina de niñas, niños o adolescentes.”

A partir de esta reforma, en México se define el castigo corporal o físico como “todo aquel acto… en el que se utilice la fuerza física, incluyendo golpes con la mano o con algún objeto, empujones, pellizcos, mordidas, tirones de cabello o de las orejas, obligar a sostener posturas incómodas, quemaduras, ingesta de alimentos hirviendo u otros productos o cualquier otro acto que tenga como objeto causar dolor o malestar, aunque sea leve.”

Por su parte, el castigo humillante “es cualquier trato ofensivo, denigrante, desvalorizador, estigmatizante, ridiculizador y de menosprecio, y cualquier acto que tenga como objetivo provocar dolor, amenaza, molestia o humillación cometido en contra de niñas, niños y adolescentes.”

En el dictamen aprobado esta semana, se señala que en el 53 por ciento de los hogares mexicanos, los menores de edad fueron sometidos a agresión psicológica, “en los que el 44% fue castigo físico y el 6% fue severo, con golpes en la cara o que causaron daños a los menores de edad, por lo que la disciplina infantil en nuestro país solo es no violenta en el 31% de los casos.”

Entre marzo y junio de 2021, durante los meses de aislamiento por la pandemia por COVID-19, se registró un aumento de violencia familiar, con un total de poco más de 129 mil carpetas de investigación, de las que el 81.6 por ciento correspondían a menores de edad.

Para la Secretaria Ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de México,citada en el dictamen presentado a las y los legisladores, la Crianza Positiva se basa en el respeto a los derechos y dignidad humana de niñas, niños y adolescentes y es el método que deciden utilizar madres, padres y personas cuidadoras para cuidar y educar a través de conductas de disciplina no violentas.

Incorporar el concepto de crianza positiva en la legislación, no solo es de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño, sino que refuerza las reformas de 2021 en contra del castigo físico.

Además del artículo 4º de la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, se reforma la fracción I del artículo 105 para establecer que “quienes ejerzan la patria potestad, tutela o guarda y custodia de niñas, niños y adolescentes, los cuiden y atiendan; protejan contra toda forma de abuso; los traten con respeto a su dignidad y orienten, a fin de que conozcan sus derechos, aprendan a defenderlos y a respetar los de otras personas a través de la crianza positiva.”

Asimismo, todos los centros de asistencia social quedan obligados a brindar “servicios de calidad y calidez, por parte de personal capacitado, calificado, apto y suficiente, con formación enfocada en los derechos de la niñez y en la crianza positiva” (fracción VII del artículo 109).

Finalmente, las autoridades federales y locales, en el marco de sus atribuciones, quedan obligados a “impulsar acciones para fomentar la crianza positiva a quienes ejercen la patria potestad, tutela, guarda, custodia o cualquier persona que incida en la crianza y/o cuidado de niñas, niños y adolescentes.”

Como sociedad, nos toca, no solo verificar el cumplimiento de estas obligaciones por padres, madres, tutores y autoridades, sino ayudar, en la medida de lo posible, para que, especialmente madres y padres, puedan tener los medios para educar sin violencia a sus hijas e hijos.

Más información diputados.gob.mx

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