Casa con cadena y candado

 

SCJN decidió entre tesis contradictorias que además del embargo, en un juicio ejecutivo mercantil procede la retención de bienes del deudor

Resolviendo una contradicción de tesis, esta semana la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, resolvió que en los juicios ejecutivos mercantiles sí procede la retención de bienes para garantizar que la eventual sentencia condenatoria se cumpla.

Los juicios ejecutivos mercantiles son los que proceden cuando hay un documento que trae “aparejada ejecución”, es decir, cuando no se pone en duda que hay una deuda surgida en un acto de comercio. Son varios los documentos que el Código de Comercio enumera en el artículo 1391, pero a manera de ejemplo quedan los títulos de crédito no pagados, como un cheque o un pagaré, una sentencia que condene a una de las partes a pagar o los convenios que se celebran en los procedimientos conciliatorios tramitados ante la Procuraduría Federal del Consumidor, PROFECO, o ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, CONDUSEF, así como los laudos arbitrales que estos organismos emitan.

El Código de Comercio establece un procedimiento especial en este tipo de juicios, ya que, presentada la demanda, el juez pide al deudor que pague. Si no lo hace, el juez ordena el embargo de bienes para garantizar el pago. Después de esto se notifica la demanda y se abre el plazo para contestar, para el ofrecimiento de pruebas y alegatos, y se dicta la sentencia.

Lo esperado es que se dicte sentencia condenatoria, en cuyo caso los bienes que fueron embargados son valuados y vendidos para pagar al acreedor.

Pues bien, la decisión que tomó esta semana la Primera Sala mediante jurisprudencia interpreta que la disposición del artículo 1168, fracción II, inciso b), que, sin diferenciar entre juicios ordinarios o ejecutivos, dispone que procede la retención de bienes “Tratándose de acciones personales, siempre que la persona contra quien se pida no tuviere otros bienes que aquellos en que se ha de practicar la diligencia, y exista temor fundado de que los disponga, oculte, dilapide o enajene.”

Al decidir, integrantes de la Sala consideraron que, como parte esencial del derecho de acceso a la justicia, se “deben poner al alcance de todos los justiciables las herramientas necesarias para garantizar el eficaz cumplimiento de una eventual sentencia condenatoria.”

Ministras y ministros concluyeron que decidir así no es contrario al principio de especialidad de ley porque en el capítulo que regula los juicios ejecutivos mercantiles no se excluye la retención de bienes.

Asimismo, destacaron que la retención de bienes no impide que también pueda solicitarse el embargo, ante la posibilidad de que los bienes retenidos no sean suficientes para garantizar el cumplimiento total de la obligación, en el entendido de que el demandado tiene medios de defensa para remediar una garantía desproporcionada respecto del crédito reclamado.

La retención de bienes es la facultad que otorga la ley en casos concretos y determinados al poseedor de un bien ajeno, para conservar esa posesión hasta que el propietario le pague lo que le adeude, relacionado con ese mismo bien o con el acto o hecho jurídico del que se derive la posesión.

Para las personas implicadas en un juicio ejecutivo mercantil, la decisión tiene trascendencia porque, además del embargo, el acreedor puede retener los bienes que tenga del deudor para garantizar que la deuda, de ser condenado el demandado, será pagada.

Más información scjn.gob.mx

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