Grifos de agua

 

Programa federal de información a municipios en materia de agua y ajustes a compromisos de entrega de agua a EEUU

El 10 de agosto se dio a conocer un programa entre la Secretaría de Gobernación, a través del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para tratar con los 2 mil 455 ayuntamientos del país temas de agua potable, drenaje y saneamiento.

El programa trata de llevar información a los municipios y estados para que implementen de forma más eficiente temas en materia de agua potable, tratamiento de aguas residuales y saneamiento, siendo los dos últimos de las problemáticas más grandes que enfrentan los gobiernos locales.

Los municipios están encargados del almacenamiento y potabilización del agua, la administración de infraestructura de drenaje, tratamiento y reúso, y la entrega final del agua a los usuarios.

Según declaraciones de los funcionarios al dar a conocer el inicio de este programa, los temas que estarán presentes durante los seminarios son la prestación de servicios de agua potable en México; los diseños de programas de agua potable y alcantarillado; el derecho humano al agua; la gestión comunitaria; el tratamiento de aguas residuales; el agua y la salud; la normatividad en el subsector de agua potable y saneamiento, así como los programas de apoyo de la Conagua.

El tema del agua adquiere mayor relevancia con la entrega del informe del Panel de Cambio Climático realizado esta semana en el que los más de 200 científicos aseguran que las sequías serán más intensas en las zonas donde se presentan, frente a las lluvias más severas en otras zonas.

La sequía intensa ya está generando problemas de abastecimiento de agua que también están implicando roces diplomáticos con Estados Unidos en razón del tratado firmado entre ambas naciones en 1944, en el que se estableció la Comisión Internacional de Límites y Aguas, CILA, para administrar las cuencas de los ríos Colorado y Río Grande.

Cuando en 1944 se delineó el contenido de este proyecto, se hizo sobre la base de una abundancia de lluvias en los años previos por lo que no se tomó en consideración los años de sequía que seguirían, ni se anticipó el rápido crecimiento de la población en ambas zonas de la frontera, lo que está haciendo casi imposible que México cumpla con las cuotas de agua que se comprometió a entregar en el tratado.

Desde 1992 México ha incumplido tres veces las obligaciones contraídas de entrega de agua, la más reciente en 2020 cuando el gobernador de Texas declaró que “México le debe a Texas lo equivalente a todo un año de agua del Río Grande”. En octubre, México liberó agua de una porción de la represa del Río Conchos de México destinada a cruzar la frontera para pagar parcialmente la deuda de agua a Estados Unidos, lo que llevó a intensas protestas en Chihuahua que terminaron en enfrentamientos con el ejército y la muerte de una mujer.

Tres días antes de la fecha límite del 25 de octubre de 2020, el gobierno de México también acordó transferir el agua almacenada en la presa Amistad a Estados Unidos para cumplir con las obligaciones del tratado, en una decisión que, aunque satisfizo la deuda de agua con Estados Unidos, puso en peligro el suministro de más de un millón de mexicanos que viven aguas abajo de la presa Amistad en los estados mexicanos de Coahuila y Tamaulipas.

Aunque el tratado no prevé el destino del agua para fines de conservación, se trata de un documento flexible lo que permitió que CILA expidiera en 2017 el Acta 323, “Ampliación de las Medidas de Cooperación y Adopción de un Plan Binacional de Contingencia Ante la Escasez de Agua en la Cuenca del Río Colorado” que incluye una serie de medidas para promover el uso sustentable de la Cuenca del Río Colorado como la inversión en proyectos de conservación de agua, estrategias de manejo para la escasez de agua, control de la salinidad, restauración y mantenimiento del hábitat ripario.

Este año, frente a la sequía, en los dos países se están generando ahorros de agua mediante ajustes de reducción en las entregas como respuesta a las condiciones de sequía, de tal forma que los volúmenes de agua ahorrados en 2021 estarán disponibles para futuras entregas, cuando las condiciones de almacenamiento mejoren.

Teniendo en consideración estas difíciles situaciones, México y Estados Unidos acordaron revisar los términos del tratado en 2023. Mientras tanto, todas las acciones que se lleven a cabo para garantizar el acceso al agua potable por los mexicanos, son de vital importancia.

Más información cila.sre.gob.mx/ theconversation.com/ gob.mx.segob

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