La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó por inconsistente el proyecto de dictamen de la ministra Olga Sánchez Cordero, en la que amparaba a la empresa Coca-Cola-Femsa, en contra de la multa que aplicó a la empresa la Comisión Federal de Competencia (CFC), por incurrir en prácticas monopólicas, al imponer a pequeños comercios la exclusividad en la venta de sus productos y no permitir que en esos establecimientos se vendieran otras marcas de refrescos.

Desde el año 2000 la Comisión Federal de Competencia ha sancionado a 71 distribuidores de Coca-Cola por este tipo de prácticas monopólicas.

Este asunto tiene su origen en sendas denuncias presentadas por Raquel Chávez Paniagua, propietaria de la tienda de abarrotes y cremería “La Racha”, en contra de la empresa Propimex, embotelladora del sistema Coca-Cola que comercializa sus productos en el Valle de México; y Ajemex, titular de las marcas Big Cola, por presuntas prácticas monopólicas en el mercado de la comercialización y distribución de bebidas carbonatadas.

En junio de 2003, la CFC inició la investigación, y en julio de 2005 impusó  a Coca-Cola Femsa y catorce empresas más una multa por  un monto de 10.5 millones de pesos a cada uno, equivalente a un total de 157 millones de pesos, misma que ratificó, el 18 de noviembre de ese mismo año.

El asunto se fue a tribunales y un juez de Distrito dio la razón a la embotelladora, la CFC solicitó la revisión, y el asunto se turnó a un tribunal colegiado, pero Coca-Cola Femsa pidió a la Corte que atrajera el asunto.

Ahora otro ministro adscrito  a la Sala deberá presentar un nuevo dictamen.

Fuente: La Jornada

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