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A pesar de que estamos en pleno siglo XXI, en nuestro país prevalece la discriminación y violación de derechos de las mujeres. El último ejemplo que ha trascendido sucedió en el Ejido Bellavista del Norte, municipio de Frontera Comalapa, en Chiapas, en donde privaron de sus derechos de participación y propiedad a Amalia Vázquez Rodríguez, por el hecho de haber contraído matrimonio con un hombre que no es del Ejido.

Así, con fundamento en el artículo 37 del Reglamento Interno del Ejido, que el Tribunal Agrario del Distrito 4 declaró nulo, el pasado 16 de enero se prohibió al esposo de Amalia, Reynaldo Rafael Valentín, hablante de la lengua náhuatl y oriundo del municipio Eduardo Neri del estado de Guerrero, vivir al lado de su esposa y de su hija de 8 años.

La disposición aplica sólo para las mujeres, ya que los varones del Ejido pueden elegir libremente a las mujeres del lugar que deseen, sin que por ello se vean en la circunstancia de perder sus derechos de participación, o vivir la expulsión de su compañera del Ejido.

El Centro de Derechos de la Mujer de San Cristóbal de las Casas presentó ante el gobierno  chiapaneco una queja en contra del presidente del comisariado ejidal, Eduardo Pérez Roblero, ya que la medida viola los derechos fundamentales de Amalia y su decisión de casarse, tener una familia y una vida digna.

En una maniobra para evadir su responsabilidad, en el ejido argumentan que no es a Amalia a quien sancionan sino a su esposo. El argumento resulta insostenible, ya que aunque este fuera el caso, también se están afectando los derechos del esposo de Amalia.

Fuente: La Region en Línea

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