Un Tribunal Unitario Agrario ordenó la entrega de más de 600 hectáreas de la Isla de Palma al Estado de Guerrero con lo que suponen algunos que se pone fin a un conflicto de más de veinte años.

El problema se inició en 1982 cuando el gobierno federal expropió las 645 hectáreas que comprende la isla para la construcción del puerto industrial de Lázaro Cárdenas en Michoacán, y obras complementarias.

Pero el gobierno federal sólo aprovechó una parte de la superficie, por lo que los campesinos decidieron tomar posesión nuevamente de los terrenos en 1987. 

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Trece años después, en el 2000, el Estado de Guerrero donó estas tierras a Michoacán, a lo que los campesinos se opusieron, con el argumento de que ellos estaban en posesión de las tierras, no el Estado de Guerrero.

Parte del conflicto por las tierras se deriva de la inversión que pretende realizar Kansas City Southern de México en el lugar, por un valor estimado en 80 millones de dólares para la construcción de una terminal para el transporte de contenedores.

Mientras tanto, el gobierno de Michoacán, a través del Secretario de Desarrollo Económico, señala que no es competencia de este tribunal definir los limites y colindancias de los Estados, y que el asunto debe ser conocido y resuelto por la Cámara de Senadores, que en términos de los artículos 46 y 76 fracción XI de la Constitución Política tiene la facultad de resolver de manera definitiva los conflictos sobre límites territoriales de las entidades federativas que así lo soliciten. Agregó que en todo caso, es posible que la resolución del Tribunal Agrario se refiera a 200 hectáreas que no se encuentran debidamente escrituradas a favor de Michoacán, pero que esta resolución no afecta los proyectos de desarrollo del gobierno michoacano. 

Así que el conflicto, contrario a la opinión de algunos, continuará.

Fuente: La Jornada Guerrero

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