En el estado de California, Estados Unidos, la madre de una alumna de 7mo. grado, o su equivalente en nuestro país de primero de secundaria, está demandando a la escuela primaria donde estudió su hija por haberla tratado injustamente y haberla humillada al obligarla a cambiarse la playera que la niña llevaba en apoyo a la vida.

 

La camiseta de esta niña mostraba tres fotografías, las dos primeras con un feto y la tercera vacía, con la leyenda “creciendo, creciendo, se fue” y que lo único que hacía era demostrar su punto de vista respecto del aborto.

 

La escuela argumenta que la playera violaba el código de vestimenta que establece que no se debe llevar ropa que incite al uso del tabaco, drogas o alcohol, ni que haga referencia a la promiscuidad sexual, profanaciones, vulgaridad ni ningún otro asunto inapropiado.

 

Todo parece indicar que el juicio contra Rodovan Karadzic en la Corte Penal Internacional establecida para juzgar crímenes cometidos en la ex Yugoslavia, será pospuesto y no iniciará como se tenía previsto en septiembre de este año, según lo declaró el juez Iain Bonomy.

 

Karadzic enfrenta 11 cargos entre los que se cuenta genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra cometidos entre 1992 y 1995 en la guerra de Bosnia-Herzegovina cuando él fue presidente durante la separación de la República Serbia y en donde murieron unos 8 mil bosnios en lo que fue un esfuerzo por eliminar de la región a quienes no fueran serbios.

 

Se estima que el juicio contra este hombre, hoy de 64 años, tendrá una duración aproximada de 490 horas por lo que podría durar más de un año.

 

Cuando escuchamos Krispy Kreme a todos se nos antoja una deliciosa dona con una taza de café caliente. Pero ahora no nos vamos a referir a los diferentes sabores de las donas sino al hecho de que la empresa fue multada con $40,000 dólares por haber violado las leyes migratorias de Estados Unidos al descubrirse que habían contratado trabajadores ilegales.

 

Esto sucedió en su planta de Cincinnati, Ohio, donde incumplieron el requisito de revisar los documentos de sus trabajadores y contrataron de esta manera a docenas de personas que permanecen de manera ilegal en territorio estadounidense.

 

Después de las elecciones de Kenya del 2007, el país entró en una especie de guerra civil que amenazó con dividir a la otrora pacífica nación y que culminó con un acuerdo de un gobierno de coalición en el que intervino la ONU a través de su secretario general de ese momento Kofi Annan.

 

Pero en ese conflicto se calcula que unas 1,500 personas fueron asesinadas y cientos de miles fueron desplazadas por lo que se convino en el acuerdo tomado que se implementaría un tribunal para procesar a todas aquellas personas responsables de estos lamentables sucesos y de esta manera se ha fijado julio del 2010 como la fecha límite implementar dicho tribunal, en acuerdo con la Corte Penal Internacional.

 

Mientras en Italia se aprueba una ley que criminaliza la inmigración ilegal, en Brasil se expide otra según la cual unas 200 mil personas que actualmente son indocumentadas podrán regularizar su estancia en el país.

 

De esta manera los inmigrantes que logren demostrar por cualquier medio que ingresaron a territorio brasileño antes del 1 de febrero de este año y que no tienen antecedente penales  podrán obtener, previo pago de aranceles por unos $50 dólares, una cédula de identidad de extranjero, CEI por sus siglas en portugués.

 

Oficiales de estados Unidos y de Pakistán reportan esta semana un crimen muy grave cometido por un líder talibán de nombre Baitullah Mehsud quien se dedica a “comprar” niños, entrenarlo y “venderlos” a otros oficiales talibanes para cometer actos suicidas.

 

Esto sale a la luz pública tras los ataques suicidas cometidos en el norte de Pakistán, particularmente en la región Swat donde el gobierno pakistaní lucha en contra de los talibanes.

 

Según el reporte los niños son comercializados en precios que varían entre $6,000 y $12,000 dólares, regresando con estas prácticas a la época de la esclavitud en donde se consideraba que las personas nacidas fuera de ciertas etnias o razas no eran ni siquiera personas y por tanto podían ser objeto de comercio.

 

La primera iniciativa en Francia de la Ley de creación e Internet que fue anunciada como la ley más revolucionaria en materia de sanciones por descargas ilegales de Internet fue sorpresivamente rechazada por el Congreso. Pero un mes después, el pasado mayo una nueva versión de la ley fue aprobada por el Congreso.

 

Según esa legislación se crea la Alta Autoridad para la Difusión de Obras y la Protección de Derechos sobre Internet, HADOPI por sus siglas en francés, con facultades para sancionar a los usuarios de la red que realicen descargas ilegales.

 

La polémica surgió porque esa autoridad quedaba facultada para sancionar al usuario que reincidiera en hacer descargas ilegales con el corte de su conexión al servicio de Internet de dos hasta doce meses, forzando al usuario a que siguiera pagando el servicio.

 

Esta historia bien puede pasar como una versión legal de David contra Goliat.

 

Se trata de la batalla legal que inició una pequeña tienda encargada de vender té en la localidad de Richmond en Inglaterra y que fue bautizada como The Tea Box y que nació con la idea de competir con las cafeterías de la zona.

 

Su sorpresa fue mayúscula cuando una empresa alemana llamada Teekanne que está ubicada en Dusseldorf y que emplea a más de 1,400 personas en ocho países diferentes, los demandó porque argumentaban que el logo pintado a mano de The Tea Box era muy parecido al de ellos y podía sujetar a confusión a los consumidores.

 

La organización Amnistía Internacional dio a conocer el resultado de sus investigaciones sobre la ofensiva de Gaza que comenzara el 27 de diciembre de 2007 y finalizara el 17 de enero de 2008 y durante la cual murieron más de 1,400 palestinos, de los cuales más de 900 eran civiles, entre ellos 300 niños y 115 mujeres y 13 israelíes, 3 de los cuales eran civiles.

 

En su extenso documento Amnistía Internacional expone que tanto Israel como organizaciones palestinas como Hamas violaron normas de derecho internacional, pero expone ampliamente que durante la ofensiva Israel incurrió en varios crímenes de guerra.

 

De esta manera acusa a Israel de haber disparado misiles de precisión sobre comunidades civiles con lo cual desmiente las declaraciones del ejército de Israel en el sentido de que se cometieron errores milimétricos. Asimismo asegura que usaron en Gaza escudos humanos al no permitir a los civiles a abandonar las zonas del conflicto que eran patrulladas por el ejército israelí.