En Malawi, África, un juez sentenció a dos hombres, Tiwonge Chimbalanga y Steven Monjeza, a 14 años de trabajos forzados por los delitos de haber cometido actos no naturales y atentar gravemente contra la decencia, es decir, por ser homosexuales.

 

La pareja fue detenida el año pasado cuando celebraban su fiesta de compromiso y el juez, al dictar sentencia, declaró que Malawi no está listo para permitir que sus hijos se casen son sus hijos y de ahí la dureza de la sentencia.

 

Debido a la presión de grupos religiosos, la autoridad de telecomunicaciones de Pakistán amplió la prohibición a ciertos sitios de Internet para incluir  en la lista a  YouTube y a otros 450 sitios por considerar que su contenido era sacrílego.

 

Facebook también está prohibido en Pakistán, pero ésta sitio es debido a ordenes judiciales como resolución a un juicio en el que grupos islamistas se quejaron de que un concurso organizado para caricaturizar al Profeta Mahoma no solo era ofensivo sino también blasfemo.

 

Abdiwali Abdiqadir Muse es el hombre de nacionalidad somalí que está siendo juzgado en los Estados Unidos por haber cometido actos de piratería en contra de una embarcación estadounidense en el 2009.

 

Su juicio, al ser el primero que se juzga en muchos años por piratería no ha estado exento de problemas, que iniciaron por determinar la edad real de Muse y su verdadero nombre, pero tras haberse declarado culpable del secuestro del barco y del capitán del mismo, ha vuelto a surgir la controversia respecto de la jurisdicción de los tribunales estadounidenses para juzgar a este hombre.

 

Una Corte del Pueblo de Beijing sentenció este martes a uno de los hombres más ricos de China, a 14 años de prisión, por cohecho y otros delitos calificados como “operaciones ilegales”, pero no especificadas.

 

El sentenciado es un hombre de 41 años, Huang Guangyu, propietario de la tienda de electrdomésticos más grande del país, Gome, y quien cautivó la atención de los chinos al convertirse en el 2004 en el hombre más rico de la nación, tras haber tenido un origen muy humilde.

 

Tras el apogeo de los sitios en Internet que ofrecen letras de canciones y los ingresos millonarios que muchas de están páginas tienen, se plantea la cuestión del pago de regalías a compositores y escritores.

 

Se trata de un asunto que no ha sido muy promocionado y que no había emergido en materia de derechos de autor puesto que anteriormente las letras de las canciones de publicaban ocasionalmente y no reportaban ganancias por sí solas.

 

En una controvertida decisión, un tribunal alemán declaró culpable a una mujer por no haber protegido suficientemente su red wi-fi proporcionando así los medios para que se descargara música de manera ilegal.

 

La decisión se presentó tras la demanda que interpuso un músico en contra de la dueña de la conexión porque desde su red se descargó música sin pagar regalías.

 

En un tribunal del estado de Minnesota, Estados Unidos, se está revisando la acusación en contra de un hombre por haber inducido al suicidio a dos personas vía Internet.

 

William F. Merchel-Dinkel está acusado de haber alentado el suicidio de al menos dos personas, Mark Drybrough, un joven británico, y de Nadia Kajouji, una joven de 18 de Canadá. La fiscalía está presentado pruebas de que este hombre ha alentado el suicidio de más personas.

 

Una vez más el Consejo de Estado francés se pronuncia en contra de la iniciativa de ley que pretende prohibir el uso del burka o velo islámico en territorio francés por parte de las mujeres musulmanas, al considerar que no existe fundamento jurídico incontestable.

 

En marzo pasado el mismo Consejo de Estado se manifestó al respecto, pero esta vez lo ha hecho sobre el texto mismo de la iniciativa que, pese a esta opinión, será enviado por el ejecutivo, presidido por Nicolás Sarkozy, a la Asamblea Nacional la próxima semana. Lo anterior porque la opinión del Consejo de Estado no es vinculante, es decir, no obliga a tomar posición al ejecutivo.

 

El pasado 3 de mayo el mundo celebró el día de la libertad de prensa y derecho a la información, pero lejos de ser fechas festivas, son celebraciones que nos recuerdan el largo camino que falta por andar para proteger estos derechos humanos.

 

Tal es el caso de un periodista iraní canadiense, quien fue condenado en ausencia en Irán a 13 años, 6 meses de prisión y 74 latigazos por su cobertura de las manifestaciones de las elecciones de Irán del año pasado. (Ver Siguen procesos contra manifestantes en Irán).