Bebé

Este jueves se verificó una nueva audiencia en Singapur ante un panel de apelación de cinco jueces, sobre el caso presentado por una mujer en contra de una clínica de fertilización por haberle implantado el embrión fertilizado con esperma ajena a la de su marido.

La demandante y su esposo acudieron en 2010 a la clínica Thomson Fertility Centre de Singapur para un tratamiento de Fertilización in Vitro. El tratamiento resultó exitoso con el nacimiento de una niña que ahora tiene seis años de edad.

Pero al poco tiempo de haber nacido la niña, los padres sospecharon que probablemente no se había usado el esperma del esposo debido a la complexión de la niña y al tipo de sangre, lo que luego fue confirmado.

La mujer presentó una demanda en contra de la clínica, de la empresa de la que es filial, Thomson Medical, y de dos especialistas en embriología, pidiendo compensación por varios prejuicios, entre ellos el mantenimiento de la niña hasta que sea financieramente independiente, incluyendo su educación básica en Beijing, donde vive la familia, y educación adicional en Alemania, país de donde es originario el esposo. Además, han pedido que se clarifique si la ley de Singapur permite que se compense por los gastos de criar a un niño sano.

Hace un año, el Tribunal Superior de Singapur desechó la demanda bajo el argumento de que el nacimiento de la niña había sido una bendición. Sin embargo, la Corte de Apelaciones aceptó el caso y en agosto del año pasado se verificó la primera audiencia. Pese al periodo de tiempo transcurrido, no hay todavía una fecha próxima de resolución.

En mayo pasado, el profesor Goh Yihan de la Universidad de Administración de Singapur, opinó que la connotación negativa de pedir compensación por la crianza de la niña podía evitarse si se cambiaba la petición a compensación por pérdida de autonomía, es decir, cambiar el enfoque de la niña a los padres. Este nuevo enfoque empezó a ser analizado por el panel de jueces.

Durante la audiencia de esta semana el juez Sundaresh Menon preguntó si el daño mental ocasionado a la madre podía ser compensado y de ser, así, cómo podía ser medido y se preguntó en voz alta si los costos de mantenimiento podrían ser vistos como un indicador de daños por angustia emocional, compensado con la alegría de tener un niño.

Sobre el tema, el abogado de la mujer, N. Sreenivasan, argumentó que la bendición y maldición de criar a la niña era “inconmensurable” y “dos lados diferentes del mismo problema”, señalando que su cliente sufre de angustia emocional.

También se preguntó si la corte debe imponer daños punitivos para sancionar a los demandados por su conducta. A esto, el abogado de la clínica Lok Vi Ming, respondió que esto equivaldría a una doble sanción pues Thomson Medical ya fue multado en 2011 por la infracción de reglamentos.

La Corte de Apelaciones no ha emitido una decisión sobre este caso que han calificado de “único” y “difícil”.

Más información straitstimes.com

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