República de Irlanda e Irlanda del Norte
República de Irlanda e Irlanda del Norte

Ante el Tribunal Superior de Irlanda del Norte, en Belfast, la capital, se está ventilando un caso presentado por activistas que se oponen a Brexit, es decir, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, argumentando que Irlanda del Norte tiene la capacidad legal de oponerse o de vetar esta salida en como región independiente.

Durante una audiencia del caso, el abogado Ronan Lavery expuso que Brexit no puede ser impuesto a Irlanda del Norte debido a que el Acuerdo de Viernes Santo o Acuerdo de Belfast, por el cual en 1998 se puso fin al conflicto de Irlanda del Norte, otorgó a la provincia control sobre los cambios constitucionales. Este acuerdo fue ratificado mediante referéndum.

De esta forma, señaló el abogado Lavery, la salida de la Unión Europea podría significar la pérdida de las ganancias obtenidas durante el proceso de paz.

“La soberanía sobre asuntos constitucionales ha sido cedida (por el Reino Unido). No es una relación, como alguna vez fue, entre un socio dominante y un socio sumiso.

“La gente de Irlanda del Norte tiene control sobre las reformas constitucionales, no pueden ser impuestas sobre las personas de Irlanda del Norte. Si eso significa que Irlanda del Norte puede ejercitar el veto sobre la salida, entonces yo (aseguro) que eso es lo que Gran Bretaña aceptó cuando firmó el Acuerdo del Viernes Santo”, declaró en la audiencia el abogado Lavery.

Las autoridades de Irlanda del Norte también están presionando por un trato especial durante Brexit, argumentando, por ejemplo, que, con fundamento en el citado acuerdo de paz, tienen derecho también a tener pasaporte irlandés lo que significa que tienen derecho a un pasaporte de la Unión Europea.

Para Irlanda del Norte el tema adquirió mayor relevancia después de que se conocieron los planes de dejar la Unión sin que se hubieren firmado acuerdos de libre comercio, lo que cerraría la frontera entre esta región y la República de Irlanda ocasionando problemas no solo al tráfico de bienes, que tendrían que pagar impuestos británicos que ahora no se pagan, sino a la agricultura regional. Además, se evitaría el libre tránsito de personas entre los dos países que comparten una misma isla, un derecho que quedó reconocido en los acuerdos de paz.

Durante el pasado referéndum sobre Brexit, el 53 por ciento de los votantes de Irlanda del Norte decidieron permanecer dentro de la Unión Europea.

Una interesante decisión la que deberá tomar el Tribunal Superior.

Más información theguardian.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen Pixabay.com

Pin It