Vista de Jerusalén y del Muro de las Lamentaciones

El lunes de esta semana se verificó una audiencia presidida por la magistrada Miriam Naor, presidente de la Suprema Corte de Israel, en la que el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu fue advertido por el incumplimiento de la ejecución de un acuerdo tomado en enero de este año respecto de permitir la pluralidad en el Muro de las Lamentaciones y que se permita, entre otros, la oración por mujeres.

El Muro de las Lamentaciones, conocido también como Kotel, es administrado por el Western Wall Heritage Foundation, una entidad que es auspiciada por la oficina del primer ministro y cuyo liderazgo recae exclusivamente en judíos ultra ortodoxos.

En 2013 varias organizaciones presentaron una petición para que las mujeres y los judíos más liberales pudieran orar libremente en el Muro de las Lamentaciones, pidiendo también una representación más equitativa en la Fundación.

En enero de 2016, el gobierno anunció que después de intensas negociaciones se había llegado al acuerdo de que se abriera una sección del Muro, conocida como el Arco de Robinson, para que las mujeres y los judíos más liberales pudieran orar, además de que se conformaría un nuevo comité de administración de la Fundación con una representación más plural.

Sin embargo, a la fecha el gobierno no ha implementado los acuerdos.

De acuerdo con el abogado Yizhar Hess, líder del Movimiento Masorti (Conservador) de Israel, presente durante la audiencia de este lunes, los tres magistrados presentes “asaltaron” con preguntas al abogado representante del gobierno sobre las razones para no haber implementado el acuerdo. Incluso, mencionó que la magistrada Naor preguntó si el gobierno estaba esperando que la corte interviniera “para sacar las castañas del gobierno del fuego”.

Frente a esta situación de inejecución, los magistrados pidieron a los peticionarios de 2013 que enmendaran y reenviaran su petición, “reescribiéndola de una forma que pusiera el acuerdo Kotel al centro de la misma para que fallaran al respecto”.

Para el abogado Hess lo ocurrido durante la audiencia de este lunes le significan emociones encontradas. “Fuimos a negociar con el gobierno israelí y efectuamos muy serias negociaciones y fue firmado. Llegamos a un acuerdo. Ahora, después de que firmaron el acuerdo, ¿necesitamos ir a la Corte para implementarlo?”

Asimismo, declaró que es cautelosamente optimista de la que la Corte se pronuncie para que el acuerdo sea implementado.

“Cautelosamente diría que estoy feliz por el acuerdo Kotel, pero es una shonda (Vergüenza), un error, que el gobierno no pueda ejecutar sus decisiones. Eso te dice algo sobre el gobierno de Israel”.

Más información timesofisrael.com

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