Vialidad para bicicletas

Siguiendo la tendencia europea, fuertemente ignorada en México, de hacer ciudades más centradas en las personas que en los automóviles, el Parlamento de Gales, Reino Unido, pasó una ley en materia de movilidad activa según la cual los ciudadanos no solo pueden proponer la construcción de vías exclusivas para peatones y bicicletas, sino que las autoridades están obligadas a tener en cuenta esas propuestas y construir vialidades en función de ellas.

La movilidad activa es una tendencia con repercusiones en materia de salud y medio ambiente, según la cual los traslados y el transporte se enfocan en la actividad física, como caminar y andar en bicicleta, en lugar del uso de medios motorizados. Ciudades como Copenhague, en Dinamarca, o Ámsterdam, Países Bajos, promueven la movilidad activa.

La ley aprobada en Gales nació como una petición de alumnos de escuela, que fue adoptada por el partido laboralista y que ha logrado convertirse en ley. Se trata de una ley que, al menos desde el discurso, está siendo promovida por la ministra galesa de asuntos sociales y salud pública, Rebecca Evans, quien promete “dedicar un significativo esfuerzo para promover la movilidad activa”.

La Ley de Movilidad Activa de Gales dispone que las autoridades locales realicen mapas de las rutas peatonales y de bicicletas que existen en la actualidad, con el compromiso de construir más y de unir unas con otras. Pero lo crucial de la ley no es solo que los ciudadanos pueden hacer peticiones sobre las vías que desean sean construidas, sino que las autoridades locales están obligadas a consultar con ellos para escuchar las razones detrás de la solicitud.

Si bien la ley tiene varios aspectos criticables, organizaciones que promueven la movilidad activa han creado una forma disponible en la red que facilita a las personas el presentar sus peticiones para que se construyan más vías libres de automóviles. Las peticiones que se presenten, una vez demostradas su utilidad, deberán incluirse en los mapas locales, y una vez incluidas las autoridades tienen la obligación de construir estas vías. De esta forma, entre más peticiones se presenten, más probabilidades existen de que ciudades como Cardiff, la capital de Gales, se conviertan en ciudades amigables con ciclistas y peatones.

Un problema que se enfrenta es el presupuesto destinado a la construcción de estas vías a lo que Paul Tuohy, presidente de la organización Cycling UK ha respondido: “En términos de libra por libra, hombre, se va a pagar solo”.

“Cuando piensas en el dinero que toma construir solo una milla de autovías, ¿cuántas millas de rutas ciclistas y peatonales se pueden conseguir con esos, es simplemente obvio, entonces qué diantres piensan nuestros políticos cuando hacen estas cosas? Así que despertemos al público un poco para que digan ‘no, queremos un cambio’. Ellos nuestros políticos, votamos para que estuvieran dentro y podemos votar para que salgan”.

Esto en Europa, mientras en México, seguimos pensando en construir segundos pisos y más caminos para contaminantes automóviles que, paradójicamente, no pueden circular por lo menos un día a la semana por los altos niveles de contaminación.

Más información theguardian.com

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