Liskula Cohen es una modelo de 36 años que el mes pasado ganó en la Corte Superior de Manhattan el derecho de que le fuese revelada por Google la identidad de la persona que la agredió en un blog difamandola.

Se trató de un caso sin precedentes puesto que hasta la fecha es el primero en los Estados Unidos en donde se ordena a Google que saque del anonimato al autor de un blog alojado en el sitio blogspot.com para que enfrente las consecuencias legales de sus acciones.

Tras haber obtenido la sentencia a su favor, se reveló que la autora del ofensivo blog que dejó de estar en la red desde marzo pasado, es una mujer, estudiante de un instituto de tecnología, de 29 años y de nombre Rosemary Port.

Cuando la demandante conoció el nombre de su atacante y supo que no se trataba de alguien que ella conociera o cuyas opiniones tuvieran peso en el medio de la moda, decidió no demandarla por difamación.

Pero Rosemary Port decidió que ella sí tenía materia para demandar por lo que ahora está demandando a Google por $15 millones de dólares por haber desvelado su identidad ya que alega que los blogs son medio de comunicación en donde se pueden expresar diferentes ideas sin necesidad de revelar identidades. Pero el juez de Manhattan que resolvió a favor de Cohen piensa que escribir un blog es una actividad pública y no privada y que no debe protegerse por el anonimato.

Google por su parte ha tratado de protegerse de este tipo de demandas ya que en sus políticas de uso se hace saber a quienes alojan sus blogs en su sitio, que podrán dar a conocer sus datos en caso de ser así requeridos por autoridad judicial.

Con el auge de los blogs muchas personas pensaron que podían escribir sobre cualquier cosa sin enfrentar consecuencias legales, quizá amparadas por un vacío legislativo. Sin embargo cada vez son más los sistemas judiciales que opinan que no debe haber anonimato al momento de enfrentar las consecuencias legales de lo que se expresa.

Por ejemplo, en Gran Bretaña un par de meses atrás se falló también a favor de dar a conocer la identidad de un bloguero que revelaba información sobre casos policíacos y que resultó ser un policía. Por supuesto que fue sancionado por su actividad.

Este es un ejemplo de la responsabilidad al escribir confundida con la libertad de expresión.

Fuente Times on Line

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