Mazo y birrete

Este lunes, la Corte de Apelaciones de Ontario, Canadá, anuló una sentencia emitida en 1992 en la que María Shepherd, entonces de 21 años, fue declarada culpable del homicidio imprudencial de Kasandra, su hijastra de 3 años de edad. La decisión de esta semana se basó en la evidencia científica presentada que probó que la conclusión forense tomada en 1992 sobre la muerte de la niña estaba equivocada.

El caso de María Shepherd es uno de los casos que se han estado revisando y que terminaron en sentencias condenatorias tras las conclusiones tomadas por el doctor Charles Smith, patólogo forense del Hospital for Sick Children de Toronto de 1982 a 2003, y quien cometió errores fundamentales en por lo menos 20 autopsias de niños que condujo.

Los hechos ocurrieron de la siguiente forma: En febrero de 1991, Kasandra fue ingresada en el hospital donde fue evaluada por un grupo de médicos que concluyó que la niña sufría epilepsia o alguna enfermedad. Tras mostrar algunos signos de recuperación, fue dada de alta en marzo.

Semanas más tarde, la niña enfermó gravemente, vomitando continuamente y entrado sucesivamente en estados de inconciencia. Fue llevada de urgencia a un hospital regional para luego ser trasladada al Hospital for Sick Children. La niña entró en un estado de coma profundo con el cerebro hinchado. Dos días después se le retiró el soporte de vida artificial y Kasandra falleció.

El doctor Charles Smith, quien era uno de los patólogos forenses más reconocidos del país en ese momento, efectuó la autopsia y concluyó que la niña tenía el cerebro hinchado debido a un golpe que había recibido en la cabeza. Basó su conclusión en la lesión con forma de dona en el tejido bajo el cráneo de la niña. Con esta evidencia concluyó que se había tratado de un homicidio y dijo a la policía que el arma homicida era un objeto con forma similar a la lesión encontrada.

La policía encontró el reloj de pulsera de María Shepherd y lo entregó al doctor Smith, quien al ponerlo sobre una fotografía dijo que encajaba perfectamente con la lesión.

Con esta evidencia se presentaron cargos en contra de esta mujer quien fue asesorada por su abogado para que se declarara culpable de homicidio involuntario. El abogado le dijo que la evidencia en su contra era presentada por el famoso patólogo y que sería difícil de refutar al connotado forense. Además, le avisó que si se declaraba culpable podría obtener una sentencia más corta a la que hubiera obtenido de haber procedido el juicio frente a jurado. Con 21 años de edad y algunos meses de embarazo, María Shepherd se declaró culpable de un homicidio que no había cometido y obtuvo una sentencia de dos años menos un día de prisión.

Una vez que el doctor Smith empezó a ser investigado por los errores cometidos en su trabajo, María Shepherd pidió a la Corte de Apelaciones de Ontario que anulara su sentencia y en 2009 la Corte aceptó revisar su caso.

En la documentación que la fiscalía presentó a principios de febrero, el fiscal general aceptó que la sentencia fuera anulada “en interés de la justicia”. A dicha conclusión se llegó tras una investigación en la que se hizo evidente que la evidencia proporcionada por el doctor Smith era “fundamentalmente errónea” y nueva evidencia sugirió que Kasandra pudo haber muerto por causas naturales y que su muerte no debió haber sido clasificada como “indeterminada”.

“Yo era una pequeña persona en un mar de autoridad y una persona en contra de alguien que era visto como un semidiós en el campo médico”, dijo María Shepherd. “No me hubiera declarado culpable si hubiera sabido lo que ahora sé sobre el doctor Smith y sobre la muerte de Kasandra”.

María Shepherd estuvo representada por el abogado James Lockyer y tuvo el respaldo de la organización Association in Defence of the Wrongly Convicted, que se dedica a revisar los casos sobre posibles sentencias condenatorias basadas en evidencia equivocada.

Más información thestar.com

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