Kyle Garth

En Australia, el estado de Nueva Gales del Sur modificó la Regulación de Salud Pública para permitir y regular el tatuaje de los globos oculares, el tatuaje de la lengua, el piercing o perforación de lengua y la irrigación de colón. De estas prácticas la que más ha llamado la atención es la que se refiere al tatuaje en los ojos por considerarse una práctica “aterradora” de la que los oftalmólogos no están suficientemente ciertos en su inocuidad.

La técnica del tatuaje de los globos oculares implica la inyección de tinta permanente en la parte blanca del ojo, por debajo de la membrana exterior, la que se extiende en cuestión de minutos. La tinta puede ser de varios colores, desde el azul claro hasta el negro profundo, pasando por otros colores como rojos, púrpuras y marrones.

Las reformas a la regulación han generado mucha controversia y crítica por parte de la oposición que ha manifestado que en lugar de regular tal práctica debería ser prohibida porque, a decir del vocero del partido laboralista, la práctica es peligrosa y ocasiona ceguera.

Si bien Michael Steiner, presidente de la Sociedad Australiana de Oftalmólogos no habló sobre ceguera, alertó sobre posibles riesgos de infecciones, perforaciones, sensibilidad y hemorragias y señaló que al obscurecer el área clara de los ojos se pueden pasar por alto enfermedades hepáticas, por ejemplo.

Por su parte, un vocero del departamento de salud de Nueva Gales del Sur declaró que la normativa está diseñada para que la práctica sea más segura: “Para asegurar que las premisas que implican el tatuaje de los globos oculares cumplan con las provisiones sobre control de infecciones de la Ley de Salud Pública y su Reglamento, la Regulación de Salud Pública fue modificada para incluir el tatuaje de los globos oculares en la definición de procedimientos de penetración en piel”.

En Australia esta técnica fue llevada en 2007 por el artista del tatuaje Launa Cobra, establecido en Melbourne, quien asegura que se trata de una técnica que muy pocas personas en Australia se realizan y que no se trata de una tendencia en crecimiento como señalan los críticos a la regulación. Así, dice que, en promedio, una persona al año se tatúa los globos oculares: “Es un acto muy extremo y usualmente es realizado por marginados de la sociedad. Es un grupo muy pequeño”.

Sin embargo, una de sus clientes, Kylie Garth, quien a su vez es artista del tatuaje, se manifestó contrariada porque piensa que con la regulación cualquier artista del tatuaje sin la capacitación suficiente puede intentar efectuar esta práctica: “Creo que es loco que esté en la legislación. Me preocupa que esta legislación signifique que cualquiera a quien el departamento de salud de el Visto Bueno pueda tatuar los globos oculares. Ni siquiera tenemos el matrimonio gay en Australia y ya estamos legalizando el tatuaje de globos oculares, es extraño. No puedo creerlo”.

Kyle Garth se hizo tatuar los ojos por Luna Cobra de color aguamarina hace tres años y dice que el procedimiento no le ha ocasionado ningún problema.

Así, mientras unos se muestran impactados por la nueva regulación, hay otros que consideran que la regulación no ha terminado por incluir todas las técnicas de “adorno” que se pueden hacer en los ojos pues ha dejado de lado la joyería ocular que implica la implantación en la esclerótica una minúscula forma de platino.

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