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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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El caso de Rio Tinto es quizá uno de los juicios más importantes por supuesto espionaje industrial que se esté llevando en este momento, porque implica no solo a China, sino también a Australia y la confianza en las inversiones futuras en China.

 

Rio Tinto es una de las más grandes empresas mineras del mundo con capital australiano y británico y que tiene grandes inversiones en China.

 

A principio de julio, el gobierno de  China detuvo a tres administrativos de Rio Tinto acusándolos de robo de secretos de estado. Tres de estos empleados son de nacionalidad china, lo que podría implicar sanciones más severas como la pena de muerte, y uno de ellos es ciudadano australiano. Rio Tinto desde un principio negó las acusaciones y declaró que no había fundamento para suponer este robo de secretos.

 

Todo parece apuntar que detrás de estas acusaciones está el fallido acuerdo entre Rio Tinto y Chinalco, una empresa gubernamental china que pretendía comprar parte de las acciones de Rio Tinto y así incrementar su participación en la empresa. El acuerdo tuvo oposición de ambas partes y finalmente no se efectúo y Rio Tinto decidió asociarse con otra empresa minera de capital australiano y británico. este acuerdo se está cerrando, pero ya China ha mencionado que investigará si no constituye un monopolio según sus leyes de competencia económica.

 

A lo anterior se debe agregar las tensas negociaciones de las fábricas de hierro en China para la reducción de precios de acero con las mineras australianas, cuyo líder es Rio Tinto.

 

Tras la detención de estos ejecutivos, el gobierno de Australia solicitó al gobierno de China que se lleve adecuadamente el proceso, lo que generó reacción por parte del gobierno chino al decir que así como confían en los sistemas judiciales de otros países, esperan que los demás confíen en su sistema judicial.

 

Los ejecutivos detenidos no han sido puestos en libertad sino que se les ha acusado formalmente de robo argumentando que contrataron a más de 16 ejecutivos de la industria provenientes de empresas estatales chinas para hacerse de documentación confidencial del gobierno chino en torno de la industria minera. Rio Tinto argumenta en contra que sus códigos de ética son muy estrictoa al prohibir este tipo de contrataciones.

 

A estas acusaciones ahora el gobierno de China acusa a Rio Tinto de haber cobrado a las fábricas de acero chinas unos $100 mil millones de dólares de más en los últimos seis años.

 

Estas acusaciones han generado muchas fricciones en las relaciones entre China y Australia que son importantes socios comerciales, pero también ha generado incertidumbre en inversionistas de otros países como Estados Unidos porque revela poca certidumbre jurídica en las relaciones comerciales.

 

Diversos expertos coinciden en declarar que la industria minera en China tiene una regulación que no se cumple a cabalidad permitiendo así la corrupción, bases sobre las que se han movido en años recientes. El gobierno de China niega estas acusaciones de corrupción y se mantiene firme en sus acusaciones en contra de los ejecutivos de la empresa.

 

Fuente CNN.com

 

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