El Polar Mist, un barco chileno que transportaba 474 lingotes de una aleación de oro y plata, propiedad en su mayor parte de una minera argentina llamada Cerro Vanguardia, naufragó frente a costas argentinas el pasado 16 de enero. Esta carga era transportada a Santiago de Chile para que después volara a Suiza donde el metal sería refinado.

 

La carga estaba valuada al momento del hundimiento en $18 millones de dólares, pero hoy en día, debido a la alza en el precio de estos metales, su valor asciende a $20 millones de dólares.

 

Tras el hundimiento, que se mantuvo en secreto un mes lo que generó sospechas y rumores sobre un auto robo, la empresa aseguradora, Lloyds de Londres, organizó el rescate de los lingotes en el mar, misión que empezó el pasado 18 de junio con la localización del barco hundido para la posterior búsqueda en el fondo del mar de los lingotes por parte de buceadores tanto chilenos como argentinos. La misión terminó apenas este 3 de agosto cuando se lograron sacar del mar los lingotes.

 

La jueza encargada de la causa penal que se abrió tras el hundimiento, ordenó que la carga recuperada fuera llevada a la aduana del Puerto de Punta Quilla en la provincia de Santa Cruz localizada al sur de Argentina, y frente a la misma jueza, representantes de la aseguradora y de las mineras de Cerro Vanguardia y Tritón se abrieron los sacos con los lingotes y se comparó el número de cada uno de ellos contra la documentación entregada en la aduana el mes de enero pasado cuando la carga oficialmente fue exportada de la Argentina.

 

En ese acto quedó de manifiesto que se trata de la carga reportada en el hundimiento y que excepto un lingote, la carga está completa. Ese lingote está valuado en unos $60,000 dólares pero se explicó que financieramente no era viable su recuperación puesto que cada día de rescate tenía un costo de $200,000 dólares aproximadamente, excediendo el valor del lingote perdido. Toda la operación costó unos $4 millones de dólares.

 

La misma jueza ordenó el traslado de los lingotes a la bóveda del Banco Nacional de Santa Cruz debido a que ahora se tendrá que acreditar la propiedad de los mismos porque no es claro aún si la carga sigue perteneciendo a las mineras que la exportaron o a la aseguradora. En cuanto se determine jurídicamente a quien pertenece la carga se hará entrega de la misma para que vuelva a ser exportada y transportada a Chile y luego a Suiza según el plan original. 

 

Fuente El Clarín 

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