Después de que en Australia el grupo mediático Fairfax Media-ABC publicara el pasado fin de semana y transmitiera un programa de televisión sobre la situación financiera y de bajo pago de salarios en las 620 franquicias de los supermercados 7-Eleven en todo el territorio australiano, las reacciones por parte de la franquiciante no se hicieron esperar y ha ofrecido comprar de regreso las franquicias que no sean suficientemente rentables para los franquiciatarios.

“En tanto no aceptamos que haya insuficiente viabilidad financiera en un sistema que reporta ganancias promedio de $165,000 (dólares australianos) por tienda y con un crecimiento anual de más del 9 por ciento, la compañía se ha comprometido a que cualquier franquicia existente, que no desea seguir participando en el sistema, 7-Eleven Stores Pty Ltd le reembolsará la cuota pagada y ayudará a que se venda cualquier tienda en la que créditos comerciales se hayan realizado”, declaró el lunes en un comunicado el presidente ejecutivo de 7-Eleven Warren Wilmot.

El aspecto medular de las denuncias, sin embargo, se refiere a los bajos sueldos de los empleados, asunto que ya ha llegado a la Comisión de Trabajo Equitativo de Australia, que ya ha iniciado una investigación sobre los pagos incompletos a los empleados de las franquicias. Se trata de la tercera investigación que sobre este tema se hace un el transcurso de siete años y en la que se determinará si la política generalizada es el pago de bajos sueldos y si la franquiciante desconocía de esta situación como alegó Warren Wilmot en su comunicado.

Por su parte, un vocero del sindicato al que pertenecen los empleados de 7-Eleven, The Shop Distributive and Allied Employees' Association, ha declarado que ya han recibido llamadas de varios empleados pidiendo asesoría y que apoyarán a cualquier asociado que deseé iniciar acción legal en contra del franquiciatario para que les paguen los salarios debidos.

Una de estas acciones legales inició el pasado mes de julio en contra de Harmandeep Singh Sarkaria, un franquiciatario de 7-Eleven. La demanda está impulsada por la Comisión de Trabajo Equitativo y pretende el pago de salarios no pagados a empleados a los que se llegó a pagar $10 dólares australianos la hora, por debajo del sueldo por hora para los empleados en este sector. Incluso se alega que a un empleado de nacionalidad paquistaní se le adeudan $43,633 dólares australianos por dos años de trabajo.

De acuerdo con el comunicado emitido por la empresa, esta acción colectiva es apoyada por ellos, intentando deslindarse de cualquier acción ilegal cometida por su franquiciatario.

“La viabilidad del sistema de 7-Eleven de ninguna manera se ha sostenido ni se sostendrá en los sueldos incompletos de los franquiciatarios”, dijo en su comunicado Warren Wilmot, en apoyo al sistema de negocio y en deslinde de la aparentemente sistemática política de pagar sueldos bajos.

Más información Smh.co.au

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