En un nuevo revés para la viuda de Tony Nicklinson, el británico que luchó para que le permitieran una muerte digna, la Corte Europea de los Derechos Humanos rechazó esta semana revisar el caso al decláralo sin fundamento e inadmisible y especificar que la revisión del asunto corresponde al Parlamento del Reino Unido y no a tribunales judiciales.

La viuda de Tony Nicklinson, Jane Nicklinson, y Paul Lamb, un hombre que hace 20 años quedó paralizado del cuello hacia abajo después de un accidente automovilístico, llevaron el caso ante la Corte Europea después de que la Suprema Corte del Reino Unido confirmara una sentencia de la Corte de Apelaciones según la cual no corresponde el asunto decidirlo a los tribunales sino al Parlamento mediante reformas a la ley vigente.

La ley vigente en Inglaterra y Gales es la Ley del Suicidio de 1961 según la cual es delito ayudar o instigar a otro a cometer suicidio, castigado con pena de prisión de hasta 14 años.

Tony Nicklinson, quien estaba totalmente paralizado, llevó su caso a tribunales pidiendo que autorizaran que un médico pusiera fin a su “triste, miserable, denigrante, indigna e intolerable” vida, sin que por ello fuera perseguido por homicidio. En 2012, apelando una decisión previa, los tres jueces que revisaron la causa petición la negaron.

Una semana después de conocido el fallo, el 22 de agosto de 2012, Tony Nicklinson falleció en su hogar. Su familia declaró que había tomado la decisión de no ingerir más alimentos para manifestar su frustración por el fallo que le evitaba poner fin a su existencia.

Sin embargo Jane, su viuda, decidió seguir adelante con el caso para seguir presionando a las autoridades británicas a un cambio en la legislación y que se permita la eutanasia a pacientes terminales o en casos de cuadriplejia como el de su esposo o Paul Lamb.

Jane Nicklinson y Paul Lamb llevaron el caso ante la Corte Europea de los Derechos Humanos una vez que agotaron todas las instancias en el Reino Unido bajo el argumento de que la Corte Suprema no había decidido sobre la compatibilidad de la ley de Suicidio con el Artículo 8 de la Convención Europea de los Derechos Humanos sobre el derecho a la vida privada y a la vida familiar.

Los jueces de la Corte Europea concluyeron que la Corte Suprema de la Gran Bretaña había fallado conforme a sus facultades al sentenciar que el asunto era competencia del Parlamento.

En el caso de Paul Lamb, los jueces fallaron que no había agotado todas las instancias nacionales al no haber llevado su argumento ante la Suprema Corte para que le otorgaran una orden judicial permitiendo a un tercero la administración de drogas letales.

Sobre esta fallo declaró Lauren, hija de Jane y Tony Nicklinson, quien se dijo contrariada por la decisión y señaló que la ley debe cambiar en algún momento.

“Lo que esto significa es que las personas continuarán viajando a Suiza (Clínica Dignitas) y seguiremos exportando el problema…y la gente continuará sufriendo”.

Más información bbc.com

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