Ante el Juzgado Civil Primero en Malta, Jennifer Koster, una ciudadana holandesa, presentó una demanda en contra del jefe de la policía y del fiscal general de Malta por haberle dado un trato inhumano y degradante durante el tiempo que estuvo detenida como sospechosa de ser una “mula”, es decir, de ingresar drogas al país dentro de su cuerpo.

Esta mujer de 36 años, nacida en República Dominicana, fue detenida el pasado mes de noviembre procedente de Alemania en viaje de regreso a Malta donde reside con su pareja. Sin embargo, no fue detenida dentro del aeropuerto sino a la salida del mismo y en el trayecto hacia un restaurante de comida china.

De acuerdo con el testimonio de Jennifer Koster, el vehículo de su pareja fue detenido por tres patrullas de la policía. Tras la detención ella fue obligada a salir del vehículo, fue esposada y fue trasladada a un hospital donde se le hicieron placas de Rayos-X en la zona abdominal por sospechas de que llevaba drogas dentro de su cuerpo.

Derivado de una redacción ambigua por parte del radiólogo que efectuó las placas, la policía le obligó a tomar laxantes y después a revisar sus heces frente a dos mujeres policías en búsqueda de drogas. Asimismo se le hizo una revisión de su zona genital en búsqueda también de sustancias prohibidas.

Durante la audiencia de su caso el doctor Farrugia Agius testificó que el radiólogo redactó de forma ambigua el diagnóstico de las placas indicando que “posiblemente” había sombras en el intestino y en la zona genital. De acuerdo con el médico Agius, que trató a esta mujer en el hospital al día siguiente de su ingreso, el radiólogo redactó de esa forma imprecisa como buscando eximirse de responsabilidad en caso de un mal diagnóstico como fue el caso.

Después de la exhaustiva revisión no se encontraron drogas a Jennifer Koster. Sin embargo, de acuerdo con sus abogados Franco Debono, Marion Camilleri y Angie Muscat, el trato que se le dio fue ilegal y degradante pues no se le notificaron las causas por las que estaba bajo arresto, se le obligó a tomar laxantes y luego a revisar sus excrementos sin siquiera haberle proporcionado guantes sino bolsas de plástico, se le sometió a una revisión genital innecesaria e incluso fue obligada a ducharse frente a la policía que no dejó de vigilarla un minuto mientras estuvo bajo sospecha de traficar narcóticos.

Ante el juez civil esta mujer dijo que siempre que llega a Malta es interrogada sobre el tráfico de drogas aunque señaló que esta fue la primera vez que fue detenida. Ella adjudica este interrogatorio sobre el tráfico de drogas debido a su país de nacimiento pues, de acuerdo con su testimonio, cuando ella le dijo a un policía que no había hecho nada ilegal, él le contestó que “cuando vemos gente de Santo Domingo nos sube…la adrenalina”.

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