Catedral de Helsinki

El pasado miércoles el Gran Comité del Parlamento de Finlandia votó a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que a decir de promotores y opositores, es una clara señal hacia la legalización del matrimonio homosexual en el país, una votación que además de a la población homosexual ha tenido impacto directo en la Iglesia Evangélica Luterana que ha visto un incremento en las desafiliaciones.

La Iglesia Evangélica Luterana es la iglesia nacional de Finlandia, a la cual pertenecían, a finales de 2013, el 75.2 por ciento de la población equivalente a unos 4.1 millones de miembros. El segundo grupo más numeroso lo conforma el 22.1 por ciento que dice no profesar religión alguna. El resto de la población pertenece a la Iglesia Finlandesa Ortodoxa, también iglesia del estado, y a otras denominaciones cristianas, así como las minorías de católicos, judíos y musulmanes.

Pertenecer a la Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia significa no exclusivamente creer en su doctrina y participar de sus rituales, sino también pagar el impuesto mandatorio del 1 o 2 por ciento del salario de la persona, dependiendo de la localidad donde viva.

Por tanto, desafiliarse de la iglesia no es una cuestión de razones personales, sino que implica realizar un trámite que certifique que ya no se hace uso de los servicios religiosos y que ya no existe obligación de pagar el impuesto.

Este servicio de desafiliación es facilitado por el sitio web eroakirkosta.fi gracias al que se conoce que la desafiliación es una tendencia en constante crecimiento con 59,540 individuos que se han desafiliado en lo que va del año, implicando 2,000 personas más que las que lo habían hecho hasta el mes de noviembre de 2013.

Este año la desafiliación fue particularmente notoria durante el mes de noviembre, cuando más de 21,000 personas abandonaron la iglesia, una cantidad tres veces mayor que la cantidad de personas que en promedio abandonó la religión el mes de noviembre pasado.

El cofundador de eroakirkosta.fi, Petri Karisma, señaló a la prensa de su país que la desafiliación de la iglesia obedece generalmente a dos razones: a que no se desea pagar el impuesto o a que simplemente se dejó de creer en Dios y añade que la población finlandesa es bastante secular por lo que pertenecer a la iglesia suele ser una cuestión de hábito.

Sin embargo, agrega que este año el éxodo masivo se debe a dos causas relacionadas ambas con la votación del matrimonio igualitario. La primera, la amenaza de la ministra del interior Päivi Räsänen de abandonar el Parlamento si la ley que proporciona iguales derechos matrimoniales a los homosexuales es aprobada. Ella es vista como un arquetipo de las “personas conservadoras” por lo que muchos liberales han decidido abandonar la iglesia como protesta a sus declaraciones.

La segunda razón es el apoyo que el arzobispo Kari Mäkinen ha dado a las votaciones en el Parlamento que tienden a aprobar dicha iniciativa. Y en este caso han sido los conservadores y opositores al matrimonio igualitario los que han optado por abandonar la iglesia.

El obispo de Porvoo, Björn Vikström, explica este fenómeno así: “Aquellos que se sienten decepcionados (por la votación) quieren protestar en contra de algo. Como no se pueden desafiliar del municipio o del estado finlandés, la decepción se dirige directamente a la iglesia”.

Así que se espera que una vez que sea definitivamente aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, serán más quienes decidirán abandonar, si no la fe, sí la institución religiosa a la que pertenecen, lo que significará un descenso de ingresos a la iglesia y el crecimiento del segundo grupo religioso de Finlandia, el no religioso, en un fenómeno que nos puede demostrar que las verdades dependen de los diferentes puntos de vista.

Más información Helsinkitimes.fi

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