Analistas legales de Hong Kong están a la expectativa sobre el caso del homicidio de dos mujeres por el que se detuvo a un ciudadano británico de 29 años. Pero la expectativa no es en cuanto al caso en sí, sino a si las estrictas leyes sobre confidencialidad de la información durante un proceso judicial se sostendrán en un caso de alto perfil como este que ha sido reportado a profundidad por la prensa internacional.

De acuerdo con Doreen Weisenhaus, directora del proyecto de ley en materia de medios en el Centro de Estudios de Periodismo y Medios de la Universidad de Hong Kong, la región administrativa heredó de la Gran Bretaña el principio de no publicidad de procesos judiciales como un medio para asegurar al procesado su derecho a un juicio justo. Se trata de un principio que parte de la presunción de inocencia, pero que no termina ahí pues dispone que sólo se dé a conocer la información que la Corte permite que salga a la luz pública a fin de que el jurado no se comprometa con opiniones de terceros.

La ley en Hong Kong restringe la publicidad del proceso, pero solo después de la etapa procesal en que se aceptan los cargos por considerar que hay suficiente evidencia en contra del imputado, aunque durante la etapa de la detención e imputación las leyes permiten la libertad de información. Esto, de acuerdo con el abogado experto en derecho de medios, Robert Clark del despacho legal Deacons, hace de la ley una muy extraña porque se puede reportar libremente lo relativo a la detención, pero posteriormente se debe tener mucho cuidado de solo publicar la información autorizada por la corte.

Las cosas se complican cuando el caso tiene importancia internacional como este en el que se ha detenido al británico de 29 años Rurik Jutting, sospechoso del homicidio de dos mujeres, y en el que la prensa internacional no queda sujeta a las leyes de Hong Kong en la materia, permitiendo que cualquiera, jurado incluido, tenga acceso a la información internacional a través de un solo clic.

El derecho británico vivió este problema cuando sus restrictivas leyes en materia de privacidad sobre información de la familia real se vieron retadas en 2012 tras la publicación por parte de una revista francesa de una fotografía de la duquesa de Cambridge, mejor conocida como Kate Middleton, tomando sol topless.

Pero la situación se ha visto más complicada en la era de Internet y con el auge de las redes sociales. Así, los tribunales británicos han tenido que estar recordando a la población que publicar en blogs o redes sociales información sobre el caso, las víctimas y/o los acusados está prohibido y que la violación de estas disposiciones los pone en desacato. Quizá el ejemplo más reciente está en el caso del homicidio de la profesora Ann Maguire por un adolescente quien fue sentenciado a 20 años de prisión esta misma semana. En este caso el juez Geoffrey Marson advirtió no solo a los medios de comunicación tradicionales sino a blogueros y usuarios de redes sociales de no publicar información que pusiera en riesgo el procedimiento judicial aclarando que la persona que incumpliera esta orden sería acusada de desacato. “Las consecuencias para los individuos, quiero enfatizar, serán serias en caso de incumplir”.

Lo mismo ocurrió con el desagradable caso de Ian Watkins, cantante del grupo Lostprophets, condenado por haber abusado sexualmente de dos menores de edad en cuyo caso se advirtió de no publicar información que pudiera identificar a las víctimas, porque de acuerdo con la ley de delitos sexuales de la Gran Bretaña es un delito identificar a las víctimas de estos delitos que se castiga con una multa de hasta 5,000 libras. De acuerdo con el servicio de procuración de justicia británico, Crown Prosecution Service, el anonimato de las víctimas de delitos sexuales es un componente vital del proceso de justicia penal.

Este caso alcanzó a Peaches Geldof, fallecida hace unos meses, quien se vio en la necesidad de borrar los mensajes de su cuenta de Twitter en que había identificado a las madres de los niños, quienes fueron condenadas como cómplices de Watkins. “El asunto de saber si garantizar el anonimato a delincuentes en casos como estos será eterno. Sin embargo, estas mujeres y Watkins estarán recibiendo tres comidas diarias, tendrán cama, televisión con cable, etc., y todo financiado por los contribuyentes, además de que no deberán ser nombrados. Me pone triste. Ya borré mis tuits, sin embargo, y me disculpo por cualquier agravio que haya ocasionado”, escribió en diciembre de 2013 la hija de Bob Geldof.

Así que este caso de Hong Kong, identificado como el homicidio de Wan Chai por el lugar donde aparecieron los cuerpos de las mujeres, pone a prueba las estrictas leyes de no publicidad de información lo que no prevendrá, sin embargo, que el jurado pueda leer información al respecto publicada en la red y en la que los medios locales se verán restringidos de publicar información que seguramente será ampliamente difundida por medios internacionales.

Más información Scmp.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net