Las investigaciones sobre el hundimiento del ferry Sewol del pasado mes de abril en Corea del Sur, han desembocado hacia otra línea de investigación que incluye a una secta religiosa, negocios piramidales, evasión de impuestos y otros delitos, vinculados todos con quien se presume es el propietario real de la línea marítima propietaria del Sewol, Yoo Byung-eon.

Sucedida la tragedia en que fallecieron más de doscientas personas, la policía inició investigaciones sobre los miembros de la mesa directiva de la empresa dueña del ferry, Chonghaejin Marine Co., y sobre Yoo Byung-eun y sus dos hijos, que ya eran investigados por las autoridades hacendarias por posiblemente ser los verdaderos propietarios de la empresa. Lo anterior porque Yoo Byung-eun era el propietario de la empresa Semo Marine que tras haberse declarado en bancarrota fue transformada en la actual empresa Chonghaejin Marine Co.

Para seguir las investigaciones, las autoridades han citado en varias oportunidades a Yoo Byung-eun y a sus hijos para que comparezcan y declaren, pero estos citatorios han sido incumplidos. Por esta razón las autoridades coreanas se presentaron ante el edificio de una secta religiosa donde se presume el empresario y sus hijos están escondidos.

La fiscalía sospecha que el empresario Yoo y sus hijos se encuentran escondidos en el edificio de la secta en la ciudad de Anseong, provincia de Gyeonggi, pero no pudieron entrar a las instalaciones porque cientos de seguidores se congregaron en la puerta acusando a las autoridades de estar vulnerando su derecho a la libertad de creencias.

Para entrar a las instalaciones la fiscalía necesita una orden judicial, pero han señalado que serán muy cautelosos pues no desean enfrentamientos físicos con los integrantes del grupo religioso.

El grupo es conocido como Secta de la Salvación y se presume que su líder es el mismo empresario Yoo Byung-eon. Con más de 100 iglesias en Corea del Sur y unos 200,000 seguidores en el mundo las autoridades empiezan a investigar posibles fraudes cometidos por miembros de la secta, principiando por el mismo Yoo Byung-eon quien pudo haber usado el dinero del grupo religioso para realizar inversiones y haber usado sus propiedades como garantía en algunos negocios.

Se especula que integrantes del grupo religioso se han involucrado en grandes esquemas de ventas piramidales, incluyendo a la empresa Dapanda que vende una gran variedad de artículos desde cosméticos hasta productos de cocina, y que ha creado y asegurado mercados estables con el apoyo de los miembros más leales a la secta.

Dapanda no es la única empresa vinculada con la secta que es investigada por la fiscalía pues la lista de compañías operadas por miembros de la secta o vinculadas a ella incluyen hospitales, farmacéuticas e incluso parques de diversión.

Contra Yoo y sus hijos se emitió una orden de restricción para abandonar el país desde el pasado mes de abril por lo que se presume que siguen en el país.

Por lo pronto el fiscal del distrito de Incheon volvió a emitir un citatorio a Yoo para que junto con sus hijos se presenten a declarar mañana viernes. Esto en medio de fuertes manifestaciones de seguidores de la secta que ante la oficina del fiscal exigían el respeto a su libertad religiosa.

Más información Korea Herlad

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, con crédito a miabogadoenlinea.net