El único somalí detenido tras el reciente ataque a una embarcación de nacionalidad estadounidense, llegó el día de ayer a Nueva York fuertemente custodiado.

 

Se trata de un adolescente de nombre Abdiwali Abdiqadir Muse, que apareció muy sonriente frente a los medios, como si se tratara de una celebridad y no de una persona que está por enfrentar cargos por piratería y retención de rehenes.

 

Su caso no se plantea muy fácil ni para él ni para la parte acusadora. Al momento no se han presentado formalmente los cargos, ya que las leyes bajo las cuales se juzgará datan de tiempo atrás ya que es el primer caso en siglos en que se juzgarán en suelo estadounidense por piratería.

 

Además, de acuerdo con un abogado de derechos humanos en Nueva York, no ha quedado legalmente clara la razón por la cual Muse será juzgado por tribunales estadounidenses, ya que aunque el ataque a la embarcación ocurrió en aguas internacionales, el muchacho se entregó para negociar después de lo cual fue capturado, violando las normas de rendición. Muse declaró, mediante intérprete, que el fue hacia los estadounidenses cuando liberaron al capitán, sin saber muy bien que iba a suceder.

 

 

Otro problema con el que se enfrenta la fiscalía es determinar la edad del acusado. Sus padres, en Somalia, han declarado que tiene 16 años, pero sus acusadores aseguran que tiene más de 18 años. Si es menor de edad, su juicio tendría que pasar por mayores trámites procesales y de ahí la importancia de determinar su edad legal.

 

Además, ha trascendido que en la Corte la documentación presentada está a nombre del acusado Abduhl Wali-i-Musi, por lo que el nombre no corresponde, al menos así lo dicen los padres del acusado.

 

La madre de Muse solicitó clemencia al presidente Obama y declaró que su hijo adolescente fue coaccionado por los piratas a quienes describió como gangsters con dinero. El padre, por su parte, alegó a la pobreza en que viven y a que su hijo fue reclutado bajo engaños.

 

Asimismo, la madre pidió que si no es posible que lo dejen en libertad sin juicio previo, le permitan acudir a Estados Unidos para permanecer al lado de su hijo durante el juicio.

 

Los padres ya solicitaron al Centro de Justicia de Somalia, con sede en Minneapolis que le ayuden al joven a conseguir un abogado que lo represente.

 

Será interesante atestiguar la manera en que la parte acusadora presenta el caso y si la defensa se basa en la protección de derechos humanos y en la pobreza e ignorancia del acusado.

 

Fuente New York Times

 

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