Tal vez pocos recuerden  a Manuel Antonio Noriega, militar panameño, que controló ese país de 1983 a 1989 y que después de la invasión de Estados Unidos a Panamá, fue detenido y juzgado por ese país condenándolo a treinta años de prisión.

 

Su sentencia por distintas situaciones fue reducida a 17 años de prisión y se esperaba que quedara libre en septiembre de 2007, pero Estados Unidos decidió aceptar una solicitud de extradición de Francia, en donde fue condenado en ausencia a 10 años de prisión por lavado de dinero.

 

Noriega apeló la autorización de extradición, pero el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta, Georgia, rechazó el argumento del ex hombre fuerte de Panamá de que, por su condición de prisionero de guerra, debía ser enviado de inmediato a Panamá.

 

A Noriega, sin embargo, todavía le quedan dos opciones: apelar al pleno o acudir a la Suprema Corte de Estados Unidos.

 

En Panamá también lo requieren porque fue condenado en ausencia a 20 años de prisión por delitos de homicidio en contra de Hugo Spadafora y otros panameños y por violación a los derechos humanos.

 

Así que este hombre difícilmente volverá a ser libre.

 

Fuente abc.es

 

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