La semana pasada una Corte de Apelaciones federal en los Estados Unidos falló a favor del pintor y fotógrafo Richard Prince y 25 de sus fotografías de la serie Zona del Canal basadas en el libro Yes Rasta sobre los Rastafaris editado por el fotógrafo Patrick Cariou.

 

A Richard Prince se le cuestionaba la autoría y autenticidad de sus imágenes, así como los aspectos relacionados con los derechos de autor de las fotografías, puesto que utilizó trabajo de Cariou sin permiso para crear una serie de pinturas y collages.

 

Esta decisión de la Corte de Apelaciones revierte la sentencia de marzo de 2011 emitida por la juez federal del distrito en Manhattan, Deborah A. Batts, en la que se estableció que el artista violó derechos de autor al tomar imágenes del libro de Patrick Cariou.

 

La juez consideró que se trata de una “obra derivada”, que resulta de la adaptación, traducción u otra transformación de una obra primigenia, por lo que se debió pedir la autorización del autor del libro Yes Rastas.

 

La juez ordenó a Richard Prince, a su corredor de arte Lawrence Gagosian y a la Galería Gagosian que entregaran “para su destrucción, u otra disposición, todas las copias infractoras de las fotografías, incluyendo las pinturas y los ejemplares no vendidos del libro muestra la Zona del Canal, en su posesión, custodia o control y todos los transparencias, platos, patrones, cintas, películas, negativos, discos y otros artículos para la fabricación de copias infractoras ".

 

La sentencia fue apelada por Prince, quien argumenta que su arte es de apropiación, usando como defensa el principio conocido como "uso aceptable" que otorga a una persona la facultad de utilizar el material de otro para determinados fines, transformando la cosa usada o agregándole valor al original. Es decir, cuando se usan partes de una obra, para la crítica e investigación científica, literaria o artística.

 

Los jueces de la Corte de Apelaciones estuvieron de acuerdo con Prince, aunque para llegar a su decisión no se basaron en los argumentos del artista sino en el tamaño de sus obras, los materiales y el trabajo de Prince, concluyendo que 25 de las 30 obras eran un trabajo diferente, con una nueva estética que crea y comunica resultados diferentes al trabajo de Cariou.

 

Así, las 25 obras analizadas no tendrán que ser destruidas, sus propietarios podrán exhibirlas y comercializarlas abiertamente y Lawrence Gagosian queda exento de cualquier responsabilidad. Sin embargo las cinco obras que no pudieron ser determinadas como una nueva creación, regresan a primera instancia para que se reconsidere si infringen o no los derechos de autor de Cariou. Entre estas cinco obras se encuentra la llamada Graduation, donde aparece la imagen de un hombre sosteniendo una guitarra azul.

 

El fallo no fue bien recibido por el abogado de Patrick Cariou, Dan Brooks, para quien esta decisión “parece dar licencia a artistas famosos que venden pinturas en millones de dólares a administradores de fondos de inversión, y carta blanca para robar de otras personas”. Pese a su molestia no precisó si la decisión sería llevada a la Suprema Corte de los Estados Unidos.

 

 

A la derecha fotografía de Patrick Cariou. A la izquierda, Graduation de Richard Prince.

 

 

Más información The Art Newspaper

 

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