En la lucha contra las descargas ilegales de música y películas en Internet, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy presentó una iniciativa que se consideraba de las más estrictas en contra de la piratería y que contaba con el aval de muchas de las compañías discográficas y cinematográficas locales y multinacionales.

 

Esta iniciativa fue aprobada por la Cámara de Senadores francesa, pero contra toda previsión, fue rechazada en la Asamblea Nacional por la mayoría de los diputados que la integran.

 

Esta iniciativa tenía prevista la facultad de solicitar a las compañías proveedoras del servicio de Internet los datos de las personas sospechosas de hacer descargas ilegales en la red.

 

Facultaba a la comisión gubernamental que para tal efecto se creaba, no solo de advertir al usuario de que cesaran las descargas ilegales, sino de sancionarlo negándole el acceso a Internet por un período de tres meses a un año, además de obligarlo a seguir pagando el servicio durante el tiempo de la suspensión.

El problema con una ley de este tipo es que se amenaza el derecho de privacidad de los usuarios de Internet al facultar al gobierno a vigilar estrechamente el uso que se hace de la red, por lo que los expertos señalan que todavía se debe buscar una fórmula que establezca un balance entre la vigilancia de los derechos de autor y la privacidad de las personas.

 

En Suecia, la ley antipiratería recientemente aprobada trata de frenar las descargas ilegales facultando a las empresas que han sido dañadas por las mismas, de solicitar ante un tribunal que la compañía proveedora del servicio de a conocer los datos del internauta para que a su vez pueda ser advertido y en su caso procesado como el caso de los cuatro hombres propietarios de The Pirate Bay.

 

El día en que dicha ley entró en vigor, el tráfico en Internet cayó un 33% lo que se reporta como un descenso normal toda vez que los usuarios toman tiempo para cambiar sus medidas de seguridad.

 

Los opositores a esta ley argumentan que con ella se faculta a las empresas privadas a perseguir a los civiles, pero las empresas dicen que antes de la ley eran impotentes para evitar las descargas ilegales.

 

De esta manera, el mismo día en que entró en vigor la ley hubo solicitudes de varios editores de libros para que se revelaran los datos de un sitio que comparte archivos y que tiene más de 3,000 audios en su web.

 

La ley sueca se basa en una directiva de la Unión Europea que busca proteger los derechos de autor, autorizando a los propietarios de dichos derechos a buscar ante los tribunales los datos de quienes han descargado sin pago de regalías material protegido por el derecho de autor o copyright.

 

Fuente BBC Mundo y BBC News 
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