La Corte Final de Apelaciones de Hong Kong falló este lunes en contra de un caso en que se solicitaba que los empleados domésticos pudieran adquirir la residencia en los mismos términos en que pueden hacerlo otros trabajadores extranjeros.

 

El caso fue llevado a los tribunales por Evangeline Banao Vallejos, nacional de Filipinas, después de que la oficina de migración rechazara su solicitud de residencia. Esta mujer labora en Hong Kong desde 1986.

 

De acuerdo con la ley, la mayoría de los residentes extranjeros, clasificados como residentes ordinarios, pueden solicitar la residencia permanente después de siete años de residencia. Sin embargo quedan excluídas de este derecho los empleados del servicio doméstico ya que no entran en la señalada clasificación de residente ordinario.

 

En 2011 un tribunal de menor instancia concedió la residencia a la solicitante lo que significaba que transcurridos siete años en el país, los empleados domésticos podrían obtener el derecho de vivir, trabajar y votar, sin necesidad de visa de trabajo.

 

El gobierno de Hong Kong apeló la decisión porque sostenían que ello significaría un incremento sustancial de residentes en el país, tomando en consideración que en el supuesto se encontraban unos 292,000 empleados domésticos provenientes de países como Filipinas e Indonesia, que solicitarían la residencia para ellos, sus cónyuges e hijos, lo que podrían llevar a un millón de nuevos residentes en un corto período de tiempo.

 

La Corte Final de Apelaciones estuvo de acuerdo con la postura del gobierno y en contra de los activistas que argumentaban que la ley como está en este momento es discriminatoria de los empleados domésticos, y con su fallo ratificó que los empleados domésticos, al término de sus contratos, están obligados a regresar a sus países de origen ya que su ingreso a Hong Kong no es con fines de establecimiento por lo que sus descendientes tampoco tienen el derecho de residencia.

 

Al presentar su apelación el gobierno de Hong Kong también había solicitado al tribunal que solicitara al gobierno de China su interpretación del caso, moción que fue rechazada por el tribunal que determinó que tenía la competencia suficiente para interpretar la Ley Básica, que es el máximo ordenamiento jurídico de Hong Kong, Región Administrativa Especial de China.

 

El gobierno de Hong Kong esperaba, sin embargo, que al pronunciarse China sobre el asunto podrían resolver otro problema que enfrentan y que se refiere a los derechos de residencia de los menores nacidos en Hong Kong pero de padres chinos.

 

De acuerdo con las leyes actuales estos menores no adquieren derechos de residencia salvo que uno de los padres tenga la nacionalidad o la residencia en Hong Kong y para tratar de evitar el nacimiento de niños chinos en la región administrativa independiente se ha implementado la política de “cuota cero de nacimientos” en la que prohíben a los hospitales atender los nacimientos de hijos de madres chinas cuyo esposo no sea de Hong Kong.

 

Como la decisión del tribunal no resuelve el asunto, el gobierno de Hong Kong podrá solicitar directamente interpretación sobre el mismo al gobierno chino.

 

Por el momento, y con respecto del asunto de los empleados domésticos, el secretario de seguridad de Hong Kong, Lai Tung-kwok, anunció que podrán seguir procesando las más de mil solicitudes de residencia recibidas a partir del fallo judicial de 2011 por parte de empleados domésticos, lo que significa que conforme a la nueva decisión podrán rechazar estas solicitudes.

 

 

Más información South China Morning Post

 

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