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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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Después de horas de incertidumbre, una vocera del departamento de estado de los Estados Unidos confirmó que Bosco Ntagananda, sobre quien pesa una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional, CPI, se entregó en la embajada de los Estados Unidos Kigali, capital de Ruanda.

 

De acuerdo con Victoria Nuland, vocera del gobierno de los Estados Unidos, el general Bosco Ntaganda entró voluntariamente a la embajada de su país en Kigali y solicitó su transferencia a la jurisdicción de la CPI en La Haya, Holanda.

 

Contra Bosco Ntaganda la CPI emitió orden de arresto en mayo del año pasado, siendo la segunda que se expidió contra este rebelde ruandés. La orden de arresto fue ampliada gracias a nueva evidencia que se presentó durante el juicio a Thomas Lubanga, y se expidió por homicidio, persecución sobre bases étnicas, violación, esclavitud sexual, ataque de civiles y saqueo.

 

Ntaganda fue uno de los líderes de las milicias comandadas por Thomas Lubanga en la República Democrática del Congo, quien fue encontrado culpable por la CPI de haber reclutado a niños y niñas menores de 15 años para usarlos como soldados en el grupo armado Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo, FPLC.

 

Debido a un acuerdo de paz, Ntaganda y sus hombres se integraron en 2009 al ejército nacional de la República Democrática del Congo donde ostenta el grado de general. Sin embargo, en abril del año pasado el acuerdo de paz se desintegró y Ntaganda huyó y se supo que estaba detrás de un nuevo grupo rebelde, el M23, que lucha contra el gobierno congolés en el distrito de Masisi. De acuerdo con Human Rights Watch, HRW, entre 300 y 600 soldados lo siguieron y desde mediados de abril han vuelto a reclutar niños soldado de entre 12 y 20 años de edad a quienes secuestran de las escuelas, poblados y campos, y quienes son golpeados si se resisten, además de que son obligados a caminar enfrente de la tropas para recibir primero los impactos en caso de una emboscada.

 

Ni el gobierno de los estados Unidos ni el de Ruanda reconocen la jurisdicción de la CPI, pero grupos de derechos humanos han solicitado que este hombre, apodado “Terminator”, sea entregado a la jurisdicción de ese tribunal internacional para que sea procesado conforme a las disposiciones contenidas en el Estatuto de Roma, que creó a la Corte Penal Internacional.

 

 

Más información BBC

 

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