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Pese a que los opositores del gobierno de izquierda de Zapatero opinan que es mejor dejar el pasado atrás sin hurgar mucho en él o sin tomarlo en consideración para el futuro de España, la Ley de la Memoria Histórica está en vigor y con ella los españoles regresan a mirar su pasado.

 

Esta ley establece, entre otras cosas, que no se puede hacer homenaje de personas o hechos que se dieron contra un gobierno constitucionalmente constituido y en tal sentido se deben retirar estatuas, monumentos, placas y nombres de calles, plazas y edificios públicos que hagan referencia al franquismo. Con esta legislación expedida en el 2007 se busca hacer justicia a las numerosas víctimas de ese periodo histórico.

 

 

Es así como se empiezan a cambiar los nombres de las calles de varias ciudades españolas como en León, en donde en los próximos meses se cambiará el nombre de la calle “General Lafuente”, quien fuera el militar franquista que denunció a Juan Rodríguez Lozano, abuelo del actual jefe del gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero.

 

Debido a esta misma ley el Ministerio de Defensa quiere desmontar una enorme vidriera que cubre el comedor de la Academia de Infantería de Toledo y en cuyo diseño se encuentra el escudo franquista.

 

Según fuentes, se quiere llevar esta vidriera al museo del vidrio, por tratarse de una obra de arte, pero se busca retirar de las instalaciones oficiales porque consideran que es contradictorio tener el escudo franquista en una institución que busca formar en el respeto y protección a los valores constitucionales.

 

En España, hasta la fecha se están curando las heridas de muchos españoles agraviados, sin embargo se debe tener cuidado en no llegar al extremo de negar esa parte de su historia como parecería ser lo que está haciendo Alemania con la condena del nacionalsocialismo.

 

Fuente El país.com 

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