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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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Gerónimo (o Jerónimo), el indio apache que opusiera fiera resistencia por casi tres décadas a los ejércitos tanto mexicano como estadounidense durante el siglo 18 para evitar el asentamiento de comunidades blancas en su región, vuelve a ser noticia después de tantos años ya que sus herederos están reclamando la devolución de sus huesos.

 

La demanda se interpuso el día de ayer en un juzgado federal de Washington para conmemorar los cien años del fallecimiento de Gerónimo y en ella se reclama la devolución de todos los restos del apache.

 

Lo interesante de señalar es que los herederos están demandando directamente a una sociedad secreta, que no es tan secreta, de la Universidad de Yale y que recibe el nombre de Skull and Bones (Cráneo y Huesos), basado en historias que se escuchan respecto de dicha sociedad en el sentido de que durante la Primer Guerra Mundial, algunos de los miembros asaltaron la tumba de Gerónimo y robaron su cráneo, dos huesos, una brida de caballo y algunos estribos. Entre los implicados de este robo se encontraba Prescott S. Bush, padre del ex presidente George Bush y abuelo del otro ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

Según los rumores sobre estos hechos, la sociedad exhibe en una caja de cristal un cráneo a quien llaman “Gerónimo” en la base de su organización llamada La Tumba (The Tomb) y supuestamente entre sus miembros se encuentran poderosas personalidades de la política de los Estados Unidos, como los Bush y el senador John Kerry.

 

Ramsey Clark, ex abogado general de los Estados Unidos, es el representante de los herederos del indio apache y basa su demanda en una carta que un supuesto miembro de la sociedad secreta envía a otro miembro, en donde le dice que tomaron de la tumba del mítico guerrero en Fort Sill, el cráneo y demás pertenencias.

 

Los herederos pretenden recuperar los restos de Gerónimo y enterrarlos en Gila River, Nuevo México, lugar de nacimiento del apache y en donde supuestamente deseaba ser enterrado. Además de que uno de sus herederos ha declarado que se necesitan todos sus restos para que su ancestro pueda descansar en paz.

 

La Universidad de Yale se ha desvinculado de esta sociedad y ha señalado que La Tumba no se encuentra dentro de su propiedad. Y como se trata de una organización “secreta” no se ha obtenido declaración de sus miembros respecto de la demanda.

 

Fuente New York Times
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