En Australia se sigue librando una batalla por el reconocimiento de los derechos de los aborígenes veteranos de guerra que pese a haber participado en las tropas australianas en las Guerras Mundiales, no se les reconocieron sus derechos civiles en su patria.

 

Uno de estos casos que se están litigando es el de Herbert Lovett, un aborigen que luchó como igual en la guerra, pero que a su regreso fue discriminado.

 

Mientras a los veteranos de guerra se les recompensó con parcelas de tierra y pensiones, Herbert Lovett vivió en la indigencia viendo además como la tierra de sus ancestros era dividida para ser entregada a los veteranos de guerra blancos.

 

Pese a que la historia de Australia ha intentado ser rectificada y se ha reconocido el servicio prestado por los aborígenes, el hijo de Herbert, Johnny Lovett, está demandando ante el departamento de asuntos de veteranos que se pague la compensación debida a Herbert por sus servicios prestados en las dos guerras mundiales. De acuerdo con su abogado, para ingresar al ejército se le reconoció parte de “sangre blanca”, la cual fue desconocida al momento de recompensar sus servicios.

 

Los aborígenes en Australia obtuvieron el derecho a ser ciudadanos hasta 1967, y fue hasta el 2007 cuando se empezó a reconocer y celebrar su participación en los conflictos armados durante la conmemoración del Día Anzac, cada 25 de abril, en que se recuerda a los soldados de Australia y Nueva Zelanda que participaron en las distintas guerras y que dieron la vida por su país.

 

La lucha de Herbert Lovett ya ha empezado a ser reconocida pero su hijo espera que la injusticia que se cometió en su contra al no habérsele recompensado como es debido, sea rectificada y el gobierno pague la compensación debida.

 

 

Más información The National

 

www.miabogadoenlinea.net