La crisis económica en Grecia y las medidas de austeridad pactadas con la Unión Europea están impactando también a los niños que están naciendo.

 

Se ha estado denunciado que algunos hospitales han amenazado con retener a los bebés si los padres no cubren los gastos médicos que ese nacimiento produjo.

 

En Grecia existe un sistema de seguridad social que cubre a quienes tienen trabajo y cooperan con sus cuotas. Pero si esa persona debe al estado, ya sea impuestos o multas no pagadas, aunque sea de tráfico, ese beneficio se pierde, de la misma manera que se pierde si se deja de trabajar durante un año. Bajo estas circunstancias se calcula que un cuarto de la población ha perdido los beneficios de seguridad social y de gastos médicos.

 

Son las extremas medidas de austeridad las que llevaron al partido político Syriza, que es contrario a ellas, a ganar el segundo lugar en las elecciones de la semana pasada, y si bien este partido reconoce que el sistema de seguridad social y hospitalario de Grecia necesitaba una reforma por los altos índices de corrupción, nada puede asegurar que relajar esas medidas de austeridad efectivamente signifique una mayor cobertura de gastos médicos para los más pobres.

 

Varias organizaciones no gubernamentales como Medicins Du Monde o Mujeres contra la Deuda, han denunciado varios casos en que las maternidades, cumpliendo las medidas dictadas por el gobierno de cumplir estrictamente la ley y cobrar los gastos médicos, amenazan con retener al recién nacido hasta que la deuda se pague. Se narra un caso en donde unos padres simplemente tomaron a su hijo y lo sacaron del hospital, pero ese niño no pudo ser registrado ni reconocido por el gobierno y por tanto, tener beneficios sociales, porque el hospital no liberó el certificado de nacimiento sino hasta que la deuda fue cubierta.

 

Con crisis o sin ella las mujeres tienen derecho a la cobertura de salud y a tener hijos. Son derechos humanos que las organizaciones no gubernamentales reclaman se están violando con los estrictos planes de austeridad que impactan cada vez a más hogares griegos, en donde el desempleo y la carga fiscal juegan papeles importantes.

 

Las autoridades hospitalarias niegan que se amenace con retener a los recién nacidos o que esta política se haya hecho efectiva alguna vez, pero pese a que muchas mujeres no denuncian, son cada vez más los casos que al respecto se reportan.

 

 

Más información BBC

 

www.miabogadoenlinea.net